Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos cuenta en este vídeo en qué es superior la IMSI respecto a la ICSI:
En la actualidad, la técnica de fecundación más utilizada en los tratamientos de fecundación in vitro es la ICSI. Este método de fecundación in vitro es el más habitual, sobre todo en los casos de factor masculino severo, cuando el varón presenta pocos espermatozoides con mala movilidad y/o con mala morfología.
Sin embargo, la técnica presenta cierta subjetividad, pues cada especialista escoge a los espermatozoides bajo su criterio al observar su cabeza, cola y segmento intermedio.
En cambio, la técnica IMSI supone mejoras en el procedimiento de análisis y selección de espermatozoides, ya que permite seleccionarlos a gran aumento para valorar con más precisión su morfología. Al escoger la mejor morfología espermática para la fecundación, se descartan todos aquellos espermatozoides con alteraciones en su forma o vacuolas.
Es decir, la principal diferencia entre la técnica de ICSI y la IMSI es el aumento al que se observa el espermatozoide. En el caso de la ICSI, el microscopio utilizado es de 400x; en cambio, la IMSI ofrece una imagen a más de 6.000 aumentos, permitiendo una mejor evaluación del espermatozoide.
