Sí. En mujeres embarazadas infectadas con toxoplasmosis, se administra Espiramicina para disminuir el riesgo de transmisión al feto. Si se confirma que el feto también está afectado, el tratamiento indicado consiste en Pirimetamina y Sulfadiazina, con el objetivo de minimizar el daño al bebé.
Tras el nacimiento, el recién nacido deberá continuar con la medicación durante al menos un año para asegurar el control completo de la infección.
Puedes leer el artículo completo en: Toxoplasmosis en el embarazo: cuidados especiales y alimentación ( 200).

Marta Barranquero Gómez
Graduada en Bioquímica y Ciencias Biomédicas por la Universidad de Valencia (UV) y especializada en Reproducción Asistida por la Universidad de Alcalá de Henares (UAH) en colaboración con Ginefiv y en Genética Clínica por la Universidad de Alcalá de Henares (UAH).
Número de colegiada: 3316-CV