Toxoplasmosis en el embarazo: cuidados especiales y alimentación

Por (ginecólogo) y (embrióloga).
Actualizado el 15/04/2019

La toxoplasmosis es una infección que no suele producir síntomas graves en las personas que tienen un sistema inmunológico saludable. De hecho, muchas de ellas habrán pasado la enfermedad sin haberse dado cuenta.

Sin embargo, la toxoplasmosis cobra especial importancia en las mujeres embarazadas, ya que puede afectar gravemente al feto y/o a la placenta, incluso provocar un aborto.

Por estos motivos, para evitar el riesgo de infección durante el embarazo, los especialistas recomiendan seguir unas pautas especiales de higiene y alimentación.

¿Qué es la toxoplasmosis?

La toxoplasmosis es una enfermedad parasitaria producida por el protozoo llamado Toxoplasma gondii.

Normalmente, son los gatos los que contraen esta enfermedad por la ingesta de heces o carne de otros animales contaminados. A continuación, el parásito se reproduce en su intestino y acaba en sus excrementos.

En cuestión de días, este parásito se vuelve infeccioso y, además, es resistente a la mayoría de los desinfectantes. Por tanto, es capaz de vivir en el suelo si las condiciones de temperatura y humedad son óptimas para él.

Es importante saber que habitualmente los gatos infectados aparentan estar sanos.

Un parásito es un organismo que vive a costa de otro de distinta especie (el hospedador), alimentándose de él al mismo tiempo que lo debilita, pero sin llegar a matarlo.

¿Cómo se contagia?

Cabe destacar que la toxoplasmosis no se contagia por el contacto directo con los gatos. Como hemos dicho, el parásito se transmite a través de sus heces. Por tanto, es importante que las mujeres embarazadas no manipulen los excrementos de sus gatos.

Además, es conveniente que vigilen a estos animales en caso de tenerlos en casa para que no puedan comer carne cruda (pájaros o ratones) o estar en contacto con otros gatos callejeros.

Otras vías de infección de la toxoplasmosis son las siguientes:

  • Comer carnes crudas o poco cocinadas contaminadas con el parásito.
  • Comer vegetales contaminados y mal lavados, que hayan estado en contacto con tierra contaminada en la que han podido defecar animales infectados.
  • Beber agua contaminada o leche cruda no pasteurizada.
  • Transfusión sanguínea desde un individuo infectado a otro sano.
  • Transmisión vertical: la madre gestante transmite por vía placentaria los parásitos al feto.

Síntomas

La toxoplasmosis es una infección muy frecuente en el ser humano en todo el mundo. Sin embargo, en la mayoría de casos pasa desapercibida debido a que sus síntomas son muy similares a una gripe.

Los síntomas más comunes de la toxoplasmosis, que solo se darán una vez en la vida, son los siguientes:

  • Ligera hinchazón de los ganglios linfáticos del cuello sin dolor
  • Dolor de cabeza y dolor muscular
  • Dolor de garganta y fiebre
  • Fatiga

Normalmente, el parásito permanece dentro del cuerpo por tiempo indefinido sin producir malestar, ya que se mantiene inactivo si el sistema inmune funciona correctamente.

Las mujeres embarazadas pueden presentar estos mismos síntomas o incluso ninguno, pero la gravedad de la infección supone el riesgo de transmitírsela al feto.

Además de las embarazadas, otras personas que deben tener especial cuidado con la toxoplasmosis son aquellas inmunodeprimidas, como los enfermos de SIDA.

Riesgos en el embarazo

Si la mujer ha sufrido la toxoplasmosis entre 6 y 9 meses antes de quedar embarazada, ésta ya estará inmunizada y no habrá riesgo de transmisión al feto.

Los problemas vienen cuando la mujer contrae la infección por primera vez durante el embarazo o unos pocos meses antes. En este caso, la probabilidad de transmitir la toxoplasmosis al feto es mayor cuanto más avanzada se encuentre la gestación:

Primer trimestre
15% de riesgo de transmisión.
Segundo trimestre
30% de riesgo de transmisión.
Tercer trimestre
60% de riesgo de transmisión.

Sin embargo, la gravedad de la infección en el feto será mayor en las etapas más tempranas del embarazo, es decir, en el primer trimestre. El motivo de esto es que el parásito invade las células y produce lesiones en los tejidos fetales que se encuentran en pleno desarrollo.

El parásito de la toxoplasmosis puede pasar de la madre al feto a través de la placenta.

Con el objetivo de tomar las medidas necesarias frente a una toxoplasmosis o evitar su infección, es muy importante que las mujeres embarazadas realicen un análisis de sangre al inicio de la gestación.

Como hemos dicho, si la mujer ya ha pasado la toxoplasmosis, no habrá riesgo de infección. En cambio, si no está inmunizada, tendrá que tomar las medidas preventivas que comentaremos más adelante.

¿Cómo afecta al bebé?

En caso de infección del feto durante el embarazo, las consecuencias pueden ser de leves a graves. En el primer trimestre podría tener lugar un aborto espontáneo y, en los casos más graves, la muerte del bebé antes de nacer o al poco tiempo del nacimiento.

Los bebés que nacen con la infección padecerán lo que se conoce como toxoplasmosis congénita. Algunas de las alteraciones asociadas a esta patología son las siguientes:

  • Bajo peso al nacer
  • Prematuridad
  • Alteraciones visuales o ceguera
  • Disminución de la capacidad auditiva
  • Hidrocefalia
  • Ictericia (piel y ojos amarillentos)
  • Erupciones en la piel
  • Aumento de los ganglios linfáticos
  • Anemia
  • Trastornos motrices
  • Retraso mental
  • Epilepsia
  • Problemas de aprendizaje
  • Ataques de apoplejía

La mayoría de bebés con toxoplasmosis congénita no presentan ninguno de estos síntomas al nacer, sobre todo los infectados en la última etapa del embarazo. No obstante, los problemas graves pueden aparecer meses o incluso años después del nacimiento del bebé.

Prevención de la toxoplasmosis

Todas aquellas mujeres embarazadas o que tengan intención de quedarse pronto, deberán seguir unas medidas preventivas con tal de evitar el contagio del parásito de la toxoplasmosis.

Medidas higiénicas

Las pautas a seguir durante toda la gestación, sobre todo a la hora de cocinar, son las siguientes:

  • Lavarse las manos con jabón antes y después de toda manipulación de alimentos, sobre todo carne cruda.
  • No tocarse los ojos, la nariz o la boca con las manos sucias.
  • Lavar con agua caliente y jabón los mostradores de la cocina, tablas de cortar y todos los utensilios utilizados después de haber estado en contacto con carnes, aves y mariscos crudos.
  • Evitar trabajos de jardinería por el contacto con la tierra, donde es posible que haya defecado un gato infectado.
  • Utilizar guantes desechables si hay heridas en las manos para cocinar o entrar en contacto con otra posible fuente de exposición.
  • Mantener la comida alejada de las moscas.

Al seguir estas recomendaciones, es posible reducir el riesgo de contagio hasta un 60%.

Medidas alimentarias

Las embarazadas deben llevar una dieta especial y cuidar de su alimentación durante toda la gestación para el correcto desarrollo del bebé, pero también para evitar la toxoplasmosis. A continuación, vamos a comentar algunas recomendaciones alimentarias:

  • Congelar la carne unos días antes de cocinarla.
  • Hacer la carne muy hecha, ya que el parásito toxoplasma muere a 72ºC.
  • No comer carne curada en sal o ahumada, como el jamón o el salami. En una pizza al horno sí se pueden comer.
  • No tomar embutidos que no hayan sido cocinados.
  • No tomar leche ni huevos crudos.
  • Beber agua embotellada.
  • Lavar e higienizar bien frutas y verduras con productos aptos para la higiene alimentaria.

Medidas para gatos domésticos

Convivir con gatos en el embarazo no está prohibido, aunque será necesario tener unos cuidados especiales.

En primer lugar, sería conveniente comprobar el estado de salud del gato en el veterinario. Si el gato está sano, es importante que a partir de ahora su alimentación sea exclusivamente a base de comida especial para gatos y asegurarse que no come carne cruda.

También sería ideal que otra persona se encargada de la limpieza del gato, sobre todo de la caja de excrementos. Ésta debe vaciarse a diario porque los quistes del parásito en las heces son infecciosos a partir de las 24 horas.

Es muy poco probable que el gato tenga parásitos en su pelo. No obstante, es conveniente lavarse las manos siempre después de jugar con él y sobre todo antes de manipular comida.

Por último, es importante evitar que el gato entre dentro de la cocina o del salón en las horas de la comida.

Preguntas de los usuarios

¿Qué riesgos puede tener detectar toxoplasmosis en el embarazo?

Por Dr. Óscar Oviedo Moreno (ginecólogo).

La toxoplasmosis es un protozoo llamado toxoplasma gondii que puede afectar por vía transplacentaria al recién nacido. Dependiendo de la fase en la que se produzca la infección, así serán sus consecuencias.

En caso de que la mujer se infecte de la toxoplasmosis durante el embarazo hay más posibilidades de que se transmita la infección al feto cuanto más avanzada se encuentra la gestación.

Aún así si la transmisión del parásito se produce durante el primer trimestre del embarazo, las consecuencias son más graves.

El contagio se puede prevenir siguiendo unas sencillas pautas de higiene y alimentación durante los meses de embarazo.

¿Existe algún tratamiento para la toxoplasmosis durante el embarazo?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

Sí. Las mujeres embarazadas que hayan sido infectadas con toxoplasmosis deberán tomar el antibiótico Espiramicina para reducir la probabilidad de transmisión al feto. Por otra parte, en caso de que el feto también esté afectado, el tratamiento adecuado será Pirimetamina y Sulfadiazina para disminuir los daños al bebé.

Después del nacimiento, el bebé tendrá que seguir con el tratamiento al menos un año.

¿Cómo es el diagnóstico de la toxoplasmosis en el feto?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

Para saber si el feto ha sido infectado con el parásito, será preciso hacer una amniocentesis. Esta prueba se hará siempre que sea posible si la madre padece la enfermedad.

Por otra parte, también se llevarán cabo varios controles ecográficos para visualizar si existen anomalías fetales.

¿La toxoplasmosis es una causa de aborto recurrente?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

Aunque en el pasado se relacionó este tipo de infección con el aborto de repetición, hoy en día ya no se incluye en la batería de pruebas de infertilidad. Es cierto que la toxoplasmosis puede provocar un aborto espontáneo u óbito fetal, pero una vez la mujer ha sido inmunizada, ya no existirá riesgo para las futuras gestaciones.

Otro tipo de infecciones como la clamidia, por ejemplo, sí son una causa de abortos recurrentes.

Lectura recomendada

Como hemos dicho, es muy importante que las embarazadas cuiden de su salud para evitar cualquier riesgo durante toda la gestación. Si quieres conocer todos los detalles sobre esto, puedes seguir leyendo aquí: Salud en el embarazo.

La prueba prenatal de amniocentesis aporta información sobre si el feto ha sido infectado con toxoplasma. Para saber en qué consiste esta prueba, te recomendamos hacer clic aquí: ¿Qué es la amniocentesis?

Hacemos un gran esfuerzo editorial. Compartiendo este artículo nos ayudas y motivas para seguir nuestro trabajo.

Bibliografía

Autores y colaboradores

Dr. Óscar Oviedo Moreno
Dr. Óscar Oviedo Moreno
Ginecólogo
Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Caldas (Colombia) y especialista en Medicina Interna por la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Título homologado en España en 2003. Especialidad en Ginecología y Obstetricia por la Universidad Complutense de Madrid, con formación en el Hospital Clínico Universitario San Carlos de Madrid. Experto en Medicina Reproductiva y título de Ecografía Obstétrico-Ginecológica (niveles I, II y III). Más sobre Dr. Óscar Oviedo Moreno
Número de colegiado: 282858310
 Zaira Salvador
Zaira Salvador
Embrióloga
Licenciada en Biotecnología por la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), Biotechnology degree en la National University of Ireland en Galway (NUIG) y embrióloga especialista en Medicina Reproductiva con el Máster en Biotecnología de la Reproducción Humana por la Universidad de Valencia en colaboración con el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) Más sobre Zaira Salvador
Número de colegiada: 3185-CV

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