La amniocentesis o punción amniótica es una prueba prenatal en la cual se extrae una muestra del líquido amniótico que rodea al feto para analizarla. Se puede determinar si el feto presenta alguna malformación en el tubo neural, ciertas enfermedades metabólicas o algún tipo de irregularidad cromosómica.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

También puede detectar infecciones del útero y ayuda a determinar la gravedad de una anemia fetal. En caso de incompatibilidad de Rh, el contenido de bilirrubina indicará que el bebé requiere una transfusión intrauterina.

También permite determinar el sexo del bebé estudiando algunas células de la piel. No obstante, no es la finalidad de este procedimiento.

Se recomienda a partir de cierta edad materna (más de 35 años) o si el ginecólogo lo considera oportuno y la futura mamá quiere. Se realiza en el segundo trimestre de embarazo entre la semana 14 y la 20 de embarazo.

Número de cromosomas y amniocentesis

Análisis del líquido amniótico

El líquido amniótico en el que flota el feto contiene células suyas ya que se desprenden de su piel y también del intestino y de los riñones ya que el bebé vierte sus excreciones aquí.

El médico realiza una punción con una aguja larga a través de la pared abdominal y atraviesa la pared del útero y la bolsa amniótica para llegar hasta el líquido amniótico. Se recogen entre 20 y 25 ml de líquido, de dónde se extraen y analizan los cromosomas.

La intervención se controla con una ecografía para no herir al bebé.

Resultado de la amniocentesis

En análisis cromosómico comprueba que existan todos los cromosomas y que estén formados correctamente. Para esto hay que hacer un cultivo celular en el que las células se multiplican por lo que los resultados pueden tardar hasta 3 semanas.

Por otro lado, la existencia de ciertas proteínas en el líquido amniótico permite detectar defectos en el tubo neural como la espina bífida.

Finalmente, con un análisis de ADN pueden detectarse enfermedades metabólicas hereditarias o musculares.

Riesgos de la prueba

El riesgo es bajo, pero puede provocar un aborto involuntario en un 1% de los casos.

Además en otro 1% de los casos no se consigue realizar la intervención correctamente en el primer intento y hay que repetirla.

La mayoría de patologías que detecta una amniocentesis no tienen curación por lo que la decisión de someterse a esta prueba debe evaluarse bien y pensar en la probabilidad de tener que tomar la decisión de abortar si el bebé sufre alguna anomalía.

Actualmente muchas mujeres mayores de 35 años deciden no realizarse esta prueba y recurrir al llamado triple screening que consiste en una revisión ecográfica y un análisis de sangre para detectar algunas enfermedades. Con esta prueba, la probabilidad de que el bebé esté sano es bastante alta.

Análisis del líquido amniótico

Las cookies nos permiten ofrecerle publicidad relacionada. Si continúa navegando, consideramos que acepta nuestra política de cookies. El uso del chat, foros o formularios indica que está aceptando nuestra política de privacidad y protección de datos.    Cerrar