El líquido amniótico: ¿qué es y para qué sirve en el embarazo?

Última actualización: 29/01/2018

El líquido amniótico es el fluido que rodea al feto durante el embarazo dentro del saco amniótico, la bolsa donde el feto crece y se desarrolla hasta su nacimiento.

Durante la gestación, el líquido amniótico tiene funciones muy importantes, pues es lo que sustenta y protege al feto.

Cualquier alteración en el líquido amniótico supone un riesgo para el embarazo y, por tanto, es algo que debe controlarse por ecografía, sobre todo en el último trimestre.

Composición

El líquido amniótico empieza a formarse sobre la cuarta semana de embarazo, cuando el embrión ya ha implantado en el útero y se forma el saco amniótico, también denominado amnios.

La composición del líquido amniótico va variando a lo largo del embarazo. En el primer trimestre, el líquido amniótico es un ultrafiltrado del plasma sanguíneo materno y está compuesto por proteínas, hidratos de carbono, glúcidos y electrolitos que ayudarán al desarrollo fetal.

A partir de la semana 12, el feto también interviene en la renovación del líquido amniótico aportando su orina, que será el componente principal en las próximas semanas.

El líquido amniótico se regenera y está en continua circulación: el feto lo ingiere y lo expulsa varias veces al día.

La cantidad de líquido amniótico también cambia a lo largo de la gestación. Sobre la semana 14, el volumen de líquido es de unos 100 ml.

La cantidad máxima se alcanza en la semana 34, donde el volumen del líquido es de unos 800-1000 ml.

A partir de la semana 38 de embarazo, esta cantidad empieza a disminuir hasta los 600 ml aproximadamente.

Funciones

Durante el embarazo, el feto se encuentra flotando dentro del útero suspendido por el líquido amniótico. Éste es fundamental para el correcto desarrollo del feto y la gestación.

Las funciones principales del líquido amniótico son las siguientes:

  • Permite que el feto pueda moverse libremente sin que las membranas del saco amniótico se adhieran a su cuerpo. Esto contribuye al correcto crecimiento óseo.
  • Protege al feto de los golpes externos o movimientos súbitos. El líquido amortigua los posibles traumatismos abdominales en la madre y/o el efecto de las contracciones uterinas.
  • Del mismo modo, también amortigua los movimientos del feto para que la madre no sienta dolor. Además, el líquido evita los posibles daños a los órganos maternos próximos, así como la compresión del cordón umbilical.
  • Mantiene la temperatura adecuada y constante alrededor del feto, evitando la pérdida de calor, además de proporcionar el ambiente estéril más adecuado para su desarrollo.
  • Permite el correcto desarrollo de los pulmones del feto.
  • Por último, ayuda a acomodar al feto al canal del parto cuando la bolsa aún no se ha roto y, cuando ésta se rompe, el líquido amniótico lubrica el canal del parto.

Se trata de un líquido muy importante durante la evolución fetal, sin el cual el embarazo no podría seguir su curso.

Valoración del líquido amniótico

La evaluación de la cantidad de líquido amniótico durante el embarazo es un indicador de bienestar fetal. Puede hacerse por ecografía de ultrasonido, aunque se requiere que el ginecólogo tenga una gran experiencia.

Si estás embarazada, ahora puedes hacerte las primeras ecografías a precios más económicos gracias a los convenios que Reproducción Asistida ORG tiene con varias clínicas españolas.

En la Sección de Descuentos puedes encontrar más información y beneficiarte de descuentos como este: Ver descuentos en ecografías del primer trimestre.

Existen dos métodos utilizados para la estimación del volumen de líquido amniótico:

Medir el diámetro vertical de la laguna máxima libre
consiste en hacer una medición única del mayor cuadrante de líquido amniótico que esté libre de partes fetales y cordón umbilical. La medida normal de este diámetro se encuentra entre los 2-8 cm.
Calcular el índice de líquido amniótico (ILA)
consiste en dividir la cavidad uterina en cuatro cuadrantes y, a continuación, medir los diámetros de las lagunas máximas libres de líquido amniótico en cada cuadrante. Con la suma de estas cuatro medidas se obtendrá el ILA, cuyo valor normal se sitúa entre los 8-24 cm. Esta técnica también se conoce como método de Phelan.

Cantidad anormal de líquido amniótico

El volumen de líquido amniótico se mide en el tercer trimestre de embarazo. Un valor fuera de los rangos establecidos como normales indica que existe alguna alteración en la cantidad de líquido amniótico.

Una poca cantidad de líquido amniótico, así como un volumen en exceso dentro del amnios, pueden causar problemas tanto en el madre como en el feto. Estas alteraciones son las siguientes:

Oligohidramnios
es la presencia de poco líquido amniótico por un ILA<8. Puede deberse a anomalías genitourinarias o malformaciones fetales. La hipertensión en la madre o la insuficiencia útero-placentaria también son causas de oligohidramios.
Polihidramnios
hace referencia al exceso de líquido en el saco amniótico por un ILA>24. Puede deberse al embarazo múltiple, anomalías congénitas, diabetes gestacional o infecciones maternas.

Generalmente, los embarazos en los que se detecta una de estas anomalías, se desarrollan con normalidad, dan lugar a un parto normal y al nacimiento de un bebé sano.

No obstante, hay casos excepcionales en los que estas alteraciones del líquido amniótico pueden suponer un riesgo. Por tanto, es necesario llevar un control adicional y específico del embarazo.

Para más información sobre esto, te recomendamos leer el siguiente artículo: Alteraciones del líquido amniótico.

Amniocentesis

La amniocentesis en una prueba prenatal que se puede hacer entre las semanas 14 y 20 de embarazo para evaluar el estado de salud del feto.

Consiste en extraer una muestra de líquido amniótico para analizarla, ya que éste contiene células fetales de la piel o los riñones.

La información que proporciona la amniocentesis es la siguiente:

  • Sexo del feto
  • Si existe malformación en el tubo neural
  • Alteraciones genéticas en los cromosomas
  • Estado de la madurez pulmonar del feto
  • Posibles enfermedades metabólicas hereditarias o musculares

Sin embargo, la amniocentesis es una prueba que conlleva un riesgo para el feto y, por tanto, solo se realizará en casos de sospecha de alguna malformación o alteración cromosómica.

La prueba de amniocentesis se recomienda hacer en mujeres mayores de 35 años.

Para información más detallada sobre esto, puedes seguir leyendo aquí: ¿Qué es la amniocentesis?

Preguntas de los usuarios

¿Qué características tiene el líquido amniótico?

El líquido amniótico es un fluido que tiene un color claro, casi transparente y ligeramente amarillo. Gradualmente, el líquido puede adquirir grumos de la descamación de la piel del feto. Una vez pasada la fecha de parto, el líquido amniótico se vuelve lechoso.

Por otra parte, si el líquido se oscurece o adquiere un tono verde, significa que el feto ha liberado contenido intestinal, conocido como meconio. Esto supone un riesgo para el feto, ya que el meconio puede causar daño a sus pulmones si lo aspira. Puedes leer más sobre esto aquí: Síndrome de aspiración de meconio.

¿Cuál es la función del líquido amniótico?

Las principales funciones del líquido amniótico consisten en proteger al feto y los órganos maternos que lo rodean, así como mantener su correcta homeostasis y temperatura corporal.

¿Cómo puedo recuperar líquido amniótico en el embarazo?

Esto depende de la etapa del embarazo y la causa que origine el oligohidramnios. En general, se recomienda mantener mucho reposo, beber abundante agua y bebidas isotónicas, comer más verduras y frutas jugosas como el melón, la naranja o las uvas.

¿Qué pasa con los bebés nacidos en el saco amniótico?

Esto es lo que se conoce como parto velado. Tiene lugar cuando el bebé nace con las bolsa intacta sin romper y el bebé se ve rodeado del líquido amniótico. Esto pasa en contadas ocasiones, durante el transcurso de un parto natural normalmente.

Cuando el saco amniótico no se rompe por sí mismo durante el parto, se procede a la rotura artificial por parte del médico.

Lectura recomendada

En ocasiones, el líquido amniótico puede salir de la bolsa por una rotura o fisura, lo cual siempre es motivo de preocupación. Puedes leer más sobre este tema en el siguiente artículo: ¿Cómo saber si estoy perdiendo líquido amniótico en el embarazo?

Las mujeres embarazadas deben llevar un control médico de este nuevo estado durante los 9 meses de gestación. Si quieres saber en qué consiste esto, te animamos a seguir leyendo en el siguiente post: Control médico del embarazo mes a mes.

Autores y colaboradores

Embrióloga especialista en Medicina Reproductiva
Licenciada en Biotecnología por la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) y embrióloga especialista en Medicina Reproductiva con el Máster en Biotecnología de la Reproducción Humana por la Universidad de Valencia en colaboración con el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI).
Embrióloga especialista en Medicina Reproductiva. Licenciada en Biotecnología por la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) y embrióloga especialista en Medicina Reproductiva con el Máster en Biotecnología de la Reproducción Humana por la Universidad de Valencia en colaboración con el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI).

292 comentarios

Para ver los comentarios, pulsa el botón "Ver comentarios", o si quieres añadir un comentario, pulsa el de botón "Añadir un comentario".
Las cookies nos permiten ofrecerle publicidad personalizada y recopilar datos estadísticos. Si continua navegando consideramos que acepta nuestra política de cookies