Por Zaira Salvador (embrióloga).
Actualizado el 27/06/2018

La diabetes gestacional es un tipo de diabetes leve que se desarrolla en algunas mujeres durante la última etapa del embarazo.

A diferencia de los otros tipos de diabetes, la gestacional no es causada por la carencia de insulina, sino por el bloqueo de su funcionamiento debido a las hormonas que se generan en el embarazo.

Alrededor del 10% de las mujeres embarazadas desarrollan diabetes gestacional, aunque la mayoría de ellas no presenta síntomas. Es por ello que es necesario hacer controles de glucosa para poder detectarla.

Diabetes en el embarazo

La diabetes es una patología que se caracteriza por tener niveles anormalmente elevados de azúcar en sangre. Existen dos tipos de diabetes principalmente:

Diabetes mellitus de tipo I
se debe a la carencia de insulina porque el páncreas no la produce y suele ser de causa autoninmune.
Diabetes mellitus de tipo II
se caracteriza por presentar resistencia a la insulina. Las células del organismo no son capaces de responder a la insulina para poder utilizar la glucosa y ésta se acumula en el torrente sanguíneo.

La diabetes gestacional se incluye dentro de la diabetes mellitus de tipo II y suele aparecer entre las semanas 24-28 de embarazo. Se produce debido a un bloqueo de la hormona insulina por parte de las hormonas del embarazo y, como consecuencia, se incrementan los niveles de glucosa en la sangre.

En la mayoría de casos, los niveles de glucosa retornan a la normalidad después del parto, siendo su prevalencia de un 1 a un 3%.

Sin embargo, las mujeres que han sufrido diabetes durante su primer embarazo tienen una mayor probabilidad de que vuelva a aparecer en una segunda gestación.

Causas

El rápido crecimiento del feto durante el tercer trimestre de embarazo requiere grandes cantidades de glucosa que obtiene de la madre.

Para favorecer este aporte de glucosa, las hormonas que produce la placenta bloquean la acción de la insulina producida por la madre y aumenta el nivel de azúcar disponible para el feto.

La respuesta normal del cuerpo ante esta situación de insulinorresistencia es que el páncreas de la mujer produzca más insulina durante el embarazo. No obstante, el organismo puede no reaccionar y que aparezca la diabetes gestacional.

Cuando la insulina no lleva a cabo su función, la glucosa no se convierte en energía y se acumula en la sangre hasta alcanzar niveles muy elevados, lo que se conoce como hiperglucemia.

Factores de riesgo

Algunas situaciones relacionadas con la mujer antes y/o durante el embarazo pueden aumentar el riesgo de sufrir diabetes gestacional. Las comentamos a continuación:

  • Embarazo en mujeres mayores de 30-35 años.
  • Grupos étnicos de mayor riesgo: hispanoamericano, afroamericano, nativo americano, del sudeste asiático o de las islas del Pacífico.
  • Antecedentes familiares de diabetes.
  • Parto anterior de un bebé de más de 4 kg (macrosoma) o con alteraciones genéticas.
  • Hipertensión arterial.
  • Polihidramnios: exceso de líquido amniótico.
  • Haber tenido un aborto espontáneo o muerte fetal intrauterina sin causa aparente.
  • Sobrepeso antes del embarazo.
  • Excesivo aumento de peso durante la gestación.
  • Padecer el síndrome de ovarios poliquísticos (SOP).

Las mujeres que presenten alguno de estos factores de riesgo tendrán que seguir una dieta equilibrada y controlar el peso para prevenir la aparición de la diabetes gestacional.

Diagnóstico

La prueba que se realiza a las embarazadas para saber si sufren diabetes gestacional es el denominado test de O´Sullivan. Suele hacerse a partir de la semana 24 de embarazo, pero si la mujer tiene antecedentes o factores de riesgo puede hacerse ya en el primer trimestre.

Esta prueba consiste en hacer un análisis de sangre en ayunas para determinar la glucemia. A continuación, la mujer debe tomar 50 gramos de glucosa y repetir el análisis pasada una hora.

Si la mujer obtiene unos resultados alterados (más de 95 mg/dl en ayunas y más de 140 mg/dl después de haber ingerido el azúcar), será indicativo de diabetes gestacional y habrá que repetir el test de O´Sullivan de una manera más completa.

Esta nueva prueba es el test de sobrecarga de glucosa y las determinaciones de glucosa en sangre se realizarán en ayunas, a los 60, a los 120 y a los 180 minutos después de haber tomado 100 gramos de glucosa.

En función de los resultados obtenidos y los valores alterados en cada extracción de sangre, el especialista pautará el tratamiento más adecuado.

Síntomas y consecuencias en el bebé

En la mayoría de casos, las mujeres no notan que tienen diabetes gestacional y sólo lo averiguan después de las pruebas diagnósticas. No obstante, sí que pueden aparecer alguna de las siguientes molestias:

  • Visión borrosa
  • Fatiga
  • Mucha sed
  • Ganas frecuentes de orinar
  • Náuseas y vómitos
  • Pérdida de peso
  • Infecciones urinarias y candidiasis vaginal

Por otra parte, puesto que la diabetes gestacional se da principalmente en la última etapa del embarazo cuando el bebé ya está formado, no tiene por qué dar lugar a consecuencias graves si se controla adecuadamente.

A pesar de ello, la falta de control de la diabetes sí puede conllevar ciertos riesgos tanto sobre la madre como sobre el bebé:

Riesgos para la madre
desprendimiento de placenta, parto prematuro, preeclampsia, parto por cesárea y mayor incidencia de diabetes mellitus en los años posteriores al embarazo.
Riesgos para el bebé
la glucosa de la sangre de la madre puede pasar a través de la placenta al bebé, convertirse en grasa y generar macrosomía, es decir, un bebé de alto peso. Después del parto, el bebé puede sufrir crisis hipoglucémicas, dificultad para respirar e ictericia. También hay una mayor tendencia a sufrir diabetes y obesidad en la edad adulta.

Todas estas complicaciones podrán evitarse si la diabetes se diagnostica a tiempo y la mujer sigue todas las indicaciones médicas.

Dieta y tratamiento

En casos leves de diabetes gestacional, cuando sólo están alterados uno o dos de los valores de la curva de azúcar, será suficiente con seguir una dieta específica para controlar los niveles de azúcar.

A continuación, vamos a detallar algunas recomendaciones sobre la alimentación durante el embarazo en mujeres con diabetes gestacional:

  • Es necesario repartir las comidas a los largo del día y evitar el ayuno. En general, hacer unas 6 comidas con un intervalo de 3 horas aproximadamente. Por la noche, intentar que no pasen más de 8 horas entre la cena y el desayuno.
  • Consumir alimentos ricos en fibra: verduras, hortalizas, frutas, cereales integrales y legumbres. Todo en las cantidades recomendadas.
  • Evitar la bollería y los alimentos con alto índice glucémico, como los refrescos, la miel, el chocolate, las golosinas, etc.
  • No consumir sacarina. Los edulcorantes permitidos en el embarazo son aspartamo y acesulfame K.
  • Disminuir el consumo de sal.
  • Controlar las cantidades de los alimentos que contienen carbohidratos.
  • Evitar las frituras, los rebozados, etc. Es preferible cocinar al vapor, al horno o la plancha.

En general, lo que se pretende con la dieta es que la mujer mantenga los niveles de glucosa en sangre equilibrados durante todo el día.

También es importante que la mujer reciba el aporte de calorías necesario, que debe ser entre 30-40 kcal por kg de peso y día, para que gane el peso necesario durante la gestación.

Además, el ejercicio moderado puede ayudar a procesar la glucosa y a mantener unos niveles adecuados. Caminar diariamente está muy recomendado en mujeres con diabetes gestacional, a no ser que el médico indique lo contrario.

Para controlar los niveles de glucosa en la sangre regularmente, la mujer tendrá que adquirir un glucómetro para medir la glucemia.

En caso de detectar valores elevados de glucosa durante 1 o 2 semanas, tendrá que aplicarse un tratamiento con insulina.

Por último, se aconseja realizar ecografías mensualmente a partir de la semana 28 de embarazo con el fin de detectar la aparición y evolución de macrosomía fetal.

Preguntas de los usuarios

¿Qué cuidados deben seguirse en el embarazo con diabetes gestacional?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

La diabetes gestacional puede controlarse mediante dieta y ejercicio. Lo más aconsejable es que la mujer visite a un nutricionista especializado para que le indique una dieta adecuada.

El ejercicio moderado también es muy recomendable para mantener los niveles de azúcar adecuados. Por ejemplo, salir a pasear 30 minutos al día o hacer natación.

¿Qué complicaciones pueden surgir en el parto con diabetes gestacional?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

El principal riesgo a la hora de dar a luz en mujeres con diabetes gestacional es que el bebé presente macrosomía (un tamaño más grande de lo normal).

Estos bebés pueden sufrir lesiones y traumatismos durante el parto vaginal, como la distocia de hombros. Por tanto, es probable que sea necesario practicar una cesárea a la madre.

¿Puedo seguir teniendo la diabetes después del parto?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

En la mayoría de mujeres, la diabetes desaparece después de dar a luz, aunque tendrán más riesgo de desarrollar diabetes mellitus de tipo II más adelante en la vida o en un segundo embarazo.

Para reducir el riesgo de sufrir diabetes después del parto, se recomienda a la mujer que dé el pecho al bebé para perder peso más fácilmente, seguir con una dieta sana y equilibrada, y hacerse todos los controles de glucosa indicados por el médico.

Lectura recomendada

Como hemos dicho, lo más importante para prevenir la diabetes gestacional es que la mujer cuide de su salud y mantenga buenos hábitos alimenticios durante todo el embarazo. Si te interesa seguir leyendo sobre esto, puedes acceder al siguiente post: Salud en el embarazo.

Si quieres conocer más pruebas que se realizan a lo largo del embarazo, así como todo el seguimiento durante las 40 semanas de gestación, puedes seguir leyendo aquí: Control prenatal del embarazo.

Autores y colaboradores

 Zaira Salvador
Embrióloga
Licenciada en Biotecnología por la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) y especialista en reproducción asistida con el Máster en Biotecnología de la Reproducción Humana por la Universidad de Valencia. Más información
Número de colegiada: 3185-CV

2 comentarios

    1. alma delia

      Tengo 40 años y un embarazo de 39 semanas según el ultrasonido, hasta ayer todo hiba muy bien mi Bb de buen peso la placenta y el liquido amniótico en buena cantidad, ayer fui con mi ginecólogo y me dijo que presento un cuadro de polidromios exceso de liquido me hicieron un ultrasonido avanzado y me dicen que tengo 24 de liquido, quiero saber si eso es mala señal y mi Bb tiene algún riesgo. Urge contestación por favor

    2. gabriela

      hola me llamo gabriela estoy de 37 semanas y me salio que tengo aumentado el liquido amniotico y en las 33 semanas estaba normal el liquido. como puede ser q pocas semanas aumentado el liquid0? q consecuencia tiene? esty demaciada preocupada.. una respuesta q me deje un poco tranqui. gracias