Por (ginecóloga), (embrióloga) y (embrióloga).
Actualizado el 18/01/2019

La salud de la madre previa al embarazo, sus hábitos alimenticios y de consumo como tabaco y alcohol, los tratamientos farmacológicos y las exposiciones a tóxicos medioambientales o en el lugar de trabajo son factores muy importantes que pueden influir en el desarrollo del embarazo y en la salud del feto.

Por este motivo, la mujer debe empezar a cuidarse desde el mismo momento que descubre que está embarazada o incluso antes si el embarazo es planificado.

El ginecólogo y/o la matrona informarán a la mujer embarazada de cuáles son estos cuidados especiales, así como de las revisiones médicas que debe hacerse durante toda la gestación.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

Cuidados en el embarazo

Una vez hecho el test de embarazo con resultado positivo, la mujer embarazada deberá acudir al médico de cabecera, quién le podrá derivar al obstetra y solicitará una serie de pruebas para iniciar con el seguimiento de la gestación.

Por otra parte, es recomendable que la mujer embarazada empiece a cuidar su dieta, hacer ejercicio suave o moderado y tener una buena higiene personal.

En el caso de las embarazadas primerizas, además, el especialista podrá recomendar cuáles son los cuidados especiales para su día a día, así como las vacunas indicadas para evitar ciertos riesgos tanto para ellas como para el bebé que esperan.

Cuidados médicos y obstétricos

Durante todo el embarazo y en especial en el primer trimestre, la mujer tendrá que hacerse varias pruebas médicas para comprobar que el bebé está sano y que el embarazo evoluciona adecuadamente.

Las pruebas básicas que suele incluir el control prenatal en un embarazo normal, es decir, de bajo riesgo y con buen pronóstico son las siguientes:

  • Registro periódico del peso y la presión arterial.
  • Exploración del abdomen, vientre y cuello uterino.
  • Análisis de sangre y de orina.
  • Ecografías para ver el crecimiento del bebé, el desarrollo de todos sus órganos y calcular la fecha prevista de parto (FPP).
  • Ecocardiografía fetal para comprobar el funcionamiento del corazón del bebé.
  • Cribado combinado del primer trimestre para evaluar el riesgo de síndrome de Down y otros defectos cromosómicos, así como alteraciones cardiacas congénitas importantes.
  • Test de O´sullivan o prueba de la glucosa para detectar diabetes gestacional.

Encontrarás toda esta información ampliada para cada trimestre de embarazo en el siguiente artículo: Control prenatal del embarazo: pruebas, analíticas y ecografías.

Dieta durante el embarazo

La dieta de la embarazada, en general, debe ser completa y variada, con un alto consumo de frutas, verduras, pan, arroz, pasta, legumbres y pan integral.

El aumento de peso de la mujer a lo largo de la gestación debe ser entre 11 y 14 Kg, por lo que se recomienda cocinar todos los alimentos a la plancha, al horno, hervidos o al vapor.

También es conveniente evitar los alimentos con gran cantidad de azúcares y grasa animal, así como los embutidos, las carnes y los pescados poco o nada cocinados con tal de evitar la toxoplasmosis y la listerosis.

Por último, la dieta de la mujer embarazada debe complementarse o ser rica en ciertos nutrientes para favorecer el correcto desarrollo del feto, los cuales comentamos a continuación:

Ácido fólico
los suplementos de ácido fólico antes y durante los primeros meses del embarazo ayudan a prevenir los defectos del tubo neural, como la anencefalia o la espina bífida, y también defectos cardíacos en el bebé.
Yodo
la falta de yodo en la mujer pueden provocar en el feto hipotiroidismo o retraso mental, por lo que se recomienda el uso habitual de sal yodada en los alimentos.
Calcio y fósforo
son los minerales que formarán los huesos y los dientes del futuro bebé. Por tanto, las embarazadas deben consumir alimentos ricos en calcio para evitar las descalcificaciones, como la leche, los yogures, los derivados de la soja, los pescados con espinas, los frutos secos, etc.
Hierro
las necesidades de hierro aumentan durante la gestación debido al mayor volumen de sangre, la síntesis de tejidos fetales y placentarios, y la formación de reservas de hierro en el feto para su uso posterior en la lactancia. El déficit de hierro puede causar anemia ferropénica en la madre y también en el bebé durante la infancia.

Para informarte correctamente de los alimentos y vitaminas que necesitas durante el embarazo, te animamos a seguir leyendo este artículo: La alimentación en el embarazo.

Salud bucal

Los cuidados odontológicos son muy importantes durante el embarazo, ya que las caries y la gingivitis son más frecuentes durante esta etapa.

En el embarazo, la placa dental se desarrolla más rápidamente y las encías pueden inflamarse, infectarse o sangrar.

Por todo ello, se recomienda a la mujer visitar al dentista al principio del embarazo, hacerse una limpieza bucal y lavarse los dientes después de cada comida durante toda la gestación.

Cuidados corporales

Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer sufre muchos cambios, siendo el más evidente de todos el crecimiento de la barriga. Esto provoca que la piel se estire y puedan aparecer las famosas estrías del embarazo.

Para evitar las estrías, es conveniente que la mujer beba mucha agua e hidrate bien su piel con cremas y aceites corporales.

Un aspecto muy importante durante la gestación es preparar los músculos del periné para el momento del parto, de esta manera podrá evitarse un desgarro. Los fisioterapeutas recomiendan hacer un masaje diario en esta zona con aceite hidratante.

Para cuidar de la higiene personal, se recomienda a todas las embarazadas una ducha diaria, ya que es normal que aumente la sudoración y flujo vaginal.

Por último, no es conveniente usar zapatos con tacón muy alto o muy planas, ni tampoco medias y calcetines que produzcan compresión local en las piernas, ya que aumentaría el riesgo de varices.

Vacunas

En la primera visita prenatal, el médico debe revisar el calendario de vacunación histórico de la mujer para saber si está en orden.

Es importante destacar que las embarazadas solamente pueden administrarse vacunas con virus inactivos, vacunas bacterianas y toxoides, como es el caso de la difteria, tétanos, cólera, hepatitis, rabia, poliomielitis, etc.

Además, con tal de evitar complicaciones en el embarazo, es posible que el médico indique poner la vacuna de la tos ferina o de la gripe durante los periodos donde hay más riesgo de contagio.

Las vacunas con virus vivos o atenuados están contraindicadas durante el embarazo, por lo que no será posible vacunarse del virus papiloma humano (VPH), de la triple vírica (sarampión-rubeola-parotiditis) o de la varicela. Estas vacunas deben aplicarse antes de que la mujer se quede embarazada.

Si te apetece seguir leyendo sobre este tema, te recomendamos hacer clic en el siguiente enlace: Las vacunas en el embarazo.

Trabajo y viajes durante el embarazo

En caso de que la mujer trabaje en un entorno en el que se ponga el peligro el embarazo o el bienestar materno o fetal, deberá coger una baja laboral durante la gestación. Este es el caso de los trabajos en los que exista exposición a productos químicos o se requiera un esfuerzo físico elevado.

En cuanto a los viajes durante el embarazo, la mujer deberá tener una serie de precauciones, como hidratarse bien y hacer descansos cada dos horas.

Es posible viajar tanto en coche, como en tren o avión hasta las casi últimas semanas de gestación. No obstante, deberán evitarse los lugares con escasos servicios sanitarios y los viajes largos hacia el final del embarazo.

Puedes encontrar más información detallada sobre esto en el siguiente artículo: ¿Es seguro viajar estando embarazada?

Problemas de salud en el embarazo

Existen una serie de complicaciones obstétricas que pueden aparecer durante el embarazo y poner en peligro la vida del bebé o incluso, en los casos más graves, de la madre:

Para poder detectar estas complicaciones de forma temprana e incluso evitarlas, es importante que la mujer acuda a las revisiones médicas establecidas a lo largo de todo el embarazo.

Las enfermedades maternas, así como las sustancias que consume la madre, pueden favorecer el desarrollo de alguna de estas alteraciones mencionadas.

Por ello, es muy importante hacer especial hincapié en las siguientes precauciones para asegurarse de que el embarazo avance sin complicaciones, sobre todo si la mujer ya presentaba alguna enfermedad previa a la gestación.

Tabaco, alcohol, drogas y café

El tabaco, el alcohol y las drogas son sustancias tóxicas para el embarazo que la mujer debe evitar a toda costa, ya que actúan como teratógenos y aumentan la probabilidad de sufrir daños fetales y malformaciones congénitas.

Las malformaciones congénitas son aquellas alteraciones anatómicas, estructurales, funcionales, metabólicas o conductuales que se desarrollan en las etapas del desarrollo embrionario, por lo que el niño o niña las presenta desde el nacimiento.

Por una parte, fumar durante el embarazo conlleva un crecimiento intrauterino retardado (CIR) y riesgo de parto prematuro, además de otras muchas más complicaciones a corto y largo plazo.

En cuanto a la exposición prenatal al alcohol, se trata de una de las causas de retraso mental más común, por lo que se recomienda a todas las mujeres embarazadas no tomar nada de alcohol durante el embarazo y la lactancia.

Además, se sabe que los efectos del alcohol son dosis-dependientes, es decir, a mayor ingesta y exposición, mayores efectos en el bebé. Por tanto, los efectos más graves se observan en los bebés de madres alcohólicas.

Por otra parte, la cocaína, los pegamentos u otros drogas sintéticas también pueden provocar abortos, retraso mental y defectos congénitos.

El café y otras bebidas que tengan cafeína pueden ser perjudiciales durante el embarazo, por lo que los expertos tan solo recomienda una taza de café o té al día.

En el siguiente post tratamos este tema más detenidamente: Café en el embarazo.

Enfermedades y medicamentos

La mujer embarazada debe consultar siempre con su médico antes de tomar cualquier medicamento, incluso para analgésicos, antiinflamatorios o antipiréticos.

Muchos de los componentes de los fármacos pueden pasar de la sangre materna a la sangre fetal atravesando la barrera placentaria, por lo que afectarían al desarrollo del bebé.

En concreto, el Misoprostol, los antiepilépticos, el metotrexato y el ácido retinoico son algunos fármacos que pueden tener efectos negativos sobre el feto, como provocar abortos, retraso mental, defectos congénitos, etc.

En caso de que la madre sufra alguna enfermedad crónica como la epilepsia, es importante consultar antes de la concepción con el médico si es posible modificar la medicación por una menos tóxica para el feto.

Otras enfermedades como la diabetes mellitus, el hiperandrogenismo o el lupus eritematoso sistémico también pueden causar defectos congénitos, reversión sexual en el caso del androgenismo y bloqueo cardíaco o lupus transitorio.

Si quieres obtener más información sobre este tema, puedes seguir leyendo en el siguiente artículo: Medicamentos en el embarazo.

Salud emocional en el embarazo

La salud emocional de la mujer embarazada es tan importante como la salud física, ya que también afecta al desarrollo del feto. Para ayudar a la mujer a sobrellevar los cambios emocionales que pueden producirse durante el embarazo están los psicólogos prenatales y perinatales.

Un correcto estado emocional es imprescindible también antes y después del embarazo. Hay que tener en cuenta que la llegada de un bebé cambia la vida a sus padres y esto puede ser difícil de asimilar.

Es importante tratar de evitar la depresión postparto, un estado de ansiedad y tristeza extrema que se apodera de la madre justo después de dar a luz y que, en los casos más graves, le impide cuidar de su bebé.

Para lograrlo, la mujer debe buscar ayuda siempre en su pareja, familiares y amigos. Sin embargo, esto puede no ser suficiente y que necesite terapia, acudir a un grupo de apoyo e incluso algún tipo de medicación.

Preguntas de los usuarios

¿Cuántas veces es recomendable acudir a la consulta prenatal durante un embarazo?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

Según la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), la mujer con un embarazo que evoluciona sin complicaciones debe acudir a la consulta prenatal con la siguiente periodicidad:

  • Hasta la semana 36: cada 4-6 semanas.
  • De la semana 37 a la semana 40: cada 1-2 semanas.
  • Después de la semana 40: de 1 a 3 veces por semana.

¿Es diferente un embarazo natural de uno logrado gracias a técnicas de reproducción asistida?

Por Dra. Blanca Paraíso (ginecóloga).

No existen diferencias importantes entre un embarazo natural y uno de reproducción asistida: una vez realizada la transferencia embrionaria, el desarrollo del bebé será exactamente igual.

No se ha visto aumentado el riesgo de abortos ni malformaciones, pero en algunos estudios se ha encontrado un riesgo ligeramente más alto de partos prematuros o bajo peso. Estos problemas no parecen estar relacionados con la técnica de reproducción asistida, sino con la causa de la esterilidad: mujeres mayores de 40 años, con malformaciones uterinas u otras patologías… Estos embarazos deberán ser seguidos cuidadosamente.

¿Qué cuidados debo tener en el embarazo para no engordar?

Por Sara Salgado (embrióloga).

Se va a producir un aumento de peso inevitable por el crecimiento del bebé, pero con los antojos y los cambios emocionales es posible que se ganen unos kilos de más al tomar ciertos alimentos. Es importante no tomar dulces en exceso para que no se produzca diabetes gestacional.

La mujer puede controlar su peso manteniendo una dieta sana y equilibrada. El médico puede entregarle una tabla de alimentos que puede consumir a lo largo del embarazo y en las revisiones llevará un control de la evolución del peso de la embarazada. La mujer debe engordar de 11 a 14 kilos durante todo el embarazo.

¿Tengo que seguir una dieta especial en el embarazo si tengo diabetes gestacional?

Por Sara Salgado (embrióloga).

Sí, se deben evitar los azúcares (carbohidratos) y es imprescindible un control médico exhaustivo durante todo el embarazo en estos casos. Es importante ingerir alimentos con mucha fibra (frutas, vegetales, panes integrales, cereales, legumbres), ya que se absorben de forma más lenta que los hidratos de carbono simples y ayudan a que los niveles de azúcar en sangre no se eleven demasiado rápido después de las comidas.

El médico o dietista se encargará de indicar a la mujer los alimentos que debe ingerir y de adaptarlos a las necesidades nutricionales en cada etapa del embarazo.

¿Qué cuidados hay que tener en el embarazo de alto riesgo?

Por Sara Salgado (embrióloga).

En un embarazo de alto riesgo se deben adoptar una serie de medidas que indicará el médico para prevenir las complicaciones en la medida de lo posible.

De forma general, es importante hacer reposo y limitar el ejercicio físico, adaptándolo siempre a la situación particular. Asimismo, se debe acudir a todas las consultas médicas, que serán más numerosas que en un embarazo normal.

¿Se necesitan cuidados especiales en el embarazo de gemelos?

Por Sara Salgado (embrióloga).

Puesto que hay un mayor riesgo de sufrir complicaciones en los embarazos múltiples, las visitas al ginecólogo serán más numerosas y el control médico sobre el embarazo será mayor.

Es muy importante la alimentación de la madre para que los bebés crezcan a un ritmo adecuado y la mujer gane el peso necesario para que no se produzca un bajo peso al nacer. En un embarazo gemelar la mujer debe engordar de 15 a 20 kilos.

En caso de que haya riesgo de parto prematuro, el médico indicaría reposo absoluto hasta que llegue el momento de dar a luz.

Lectura recomendada

Hemos hablado de las posibles complicaciones que pueden aparecer en un embarazo y que pueden provocar problemas serios de salud para la madre o para el bebé que viene en camino. Si quieres ampliar esta información, no dudes en acceder al siguiente post: Complicaciones durante el embarazo.

Por otro lado, podrás encontrar las enfermedades que pueden suponer algún riesgo para la madre y el feto en el siguiente artículo: Enfermedades en el embarazo.

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Bibliografía

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Autores y colaboradores

Dra. Blanca Paraíso
Dra. Blanca Paraíso
Ginecóloga
Licenciada en Medicina y doctorado por la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Diplomada en Estadística en Ciencias de la Salud. Doctora experta en Ginecología y Reproducción Asistida. Más sobre Dra. Blanca Paraíso
Número de colegiado: 454505579
 Sara Salgado
Sara Salgado
Embrióloga
Graduada en Bioquímica y Biología Molecular por la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), con Máster en Reproducción Humana Asistida por la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Título de Experto Universitario en Técnicas de Diagnóstico Genético por la Universidad de Valencia (UV). Más sobre Sara Salgado
 Zaira Salvador
Zaira Salvador
Embrióloga
Licenciada en Biotecnología por la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), Biotechnology degree en la National University of Ireland en Galway (NUIG) y embrióloga especialista en Medicina Reproductiva con el Máster en Biotecnología de la Reproducción Humana por la Universidad de Valencia en colaboración con el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) Más sobre Zaira Salvador
Número de colegiada: 3185-CV

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7 comentarios

  1. Destacado
    CarLoTa

    Hola. Me gustaría saber si debo tener algunos cuidados especiales en el embarazo si tengo miomas. Estoy ahora de 6 semanas y hasta dentro de 10 días no voy al ginecólogo. Estoy asustada… me da miedo perderlo. Por favor, ayúdenme.

    • Avatar de Zaira Salvador

      Hola CarLoTa,

      No te preocupes. En principio, no debes tener ninguna precaución especial por tener miomas en el útero, aunque todo depende del tamaño y localización de estos. Si son muy grandes o causan alguna complicación, es posible que debas permanecer en reposo los últimos meses de embarazo. El médico te informará detenidamente de todo esto cuando vayas a la primera consulta.

      Espero haberte ayudado.

      Un saludo

  1. LorenaS

    Hola, tengo una duda enorme y necesitaba preguntarle a alguna persona que sepa. Tengo una bebé de 10 meses y me cuido con sayana, me la cambiaron en enero porque usaba la depo-prodasone. La cosa es que los últimos meses me sentí extraña, varios de los síntomas que sentí durante el embarazo de mi hija los sentí estos meses, incluso movimientos sentía, pero me dijeron que era normal y me quedé mas tranquila, pero aun seguían los síntomas raros, pero preferí ignorarlos. Este lunes me fui a pinchar de nuevo y de ahí no he parado con los dolores menstruales que no sentía desde antes que quedara esperando a mi hija. ¿Es realmente normal sentir esas cosas? ¿Existe alguna posibilidad de haber estado embarazada o que lo esté? Si hubiera estado embarazada, ¿hay algún riesgo por haberme pinchado? Fui a mi consultorio para que me viera mi matrona antes, pero no tuve hora hasta el otro mes :( Por favor espero su respuesta.

  2. EVA

    Hola, gracias por el artículo, despeja muchas dudas. De todas formas, me gustaría saber si hay algún alimento que deba evitar completamente durante el embarazo. Estoy de 5 semanas.

  3. anonimo

    Hola, si me pueden ayudar, a mi me bajó el día 24 de agosto y duró los días normal. El día 10 de septiembre tuve relaciones con mi esposo, no nos cuidamos ya que buscamos bebé. Hoy me tenía que bajar y hasta hoy nada, soy súper exacta. ¿Hay posibilidades que ya haya embarazo? Ayuda por favor.

  4. Soledad tristesa

    A mi me vino mi regla el día 1 de enero y regularmente se me quita hasta los 8 días, pero yo tuve relación 4 día después y el siguiente día bajó un poquito y después nada. ¿Es posible que haya quedado embarazada si o no?

  5. G@ttitadeJ

    ¿Si bebo un vaso de coca-cola qué pasa? ¿Y si bebo un vaso sólo chico de alcohol qué pasa durante el embarazo y antes del embarazo? Sólo tomé muy pocas porciones no constantes, no afecta y aunque sea después del acto sexual.