Por Cristina Mestre (embrióloga).
Actualizado el 20/03/2012

Las mujeres sienten diferentes necesidades de sueño en el embarazo, independientemente de cuáles fuesen sus hábitos en el sueño antes de estar embarazadas.

Debido al esfuerzo físico que supone la gestación y a los numerosos cambios que se producen tanto a nivel corporal como a nivel metabólico, el sueño se ve afectado de distinta forma a lo largo de todo el proceso del embarazo.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

El sueño en cada trimestre del embarazo

Durante el embarazo los sueños se vuelven más realistas y también es posible que por las diferentes preocupaciones, el número de pesadillas se vea aumentado. En los nueve meses de embarazo el sueño requerido por la embarazada cambia, estas variaciones en el hábito del sueño se pueden dividir en los tres trimestres del embarazo.

Primer trimestre: aumenta de forma considerable la necesidad de dormir de la mujer, además se acompaña de un estado de somnolencia y cansancio. Esto es debido al aumento de la hormona progesterona (sus niveles se triplican en el embarazo) que provoca un efecto sedante sobre el cerebro.

Segundo trimestre: disminuye la necesidad de dormir continuamente, pero es habitual que el sueño sea interrumpido por la necesidad de orinar con frecuencia. A pesar de esto, es el periodo con el sueño más favorable en el embarazo.

Tercer trimestre: aumenta el insomnio y es difícil conciliar el sueño. La continua necesidad de orinar, el gran tamaño de la barriga y los movimientos del feto son las principales razones que dificultan el sueño. Aunque también hay que añadir la preocupación y el estrés que sufren las mujeres por temor al momento del parto, la preocupación por la salud del futuro bebé y el gran cambio que supone el nacimiento de un niño.

Recomendaciones para favorecer el sueño

  • El primero es que descanses cuando puedas. Te esperan unos meses tal vez complicados con el bebé en casa, de modo que disfrutemos del descanso ahora, toda reserva será bienvenida.
  • Además, conviene ir al baño justo antes de acostarse, así la necesidad de orinar tardará un poco más en despertarnos.
  • Duerme sobre el lado izquierdo para no presionar la vena cava y favorecer la irrigación, oxigenación del útero materno y llegada de nutrientes al bebé.
  • Hay que cenar al menos dos horas antes de ir a la cama, y hacer cenas ligeras y saludables, especialmente en el tercer trimestre, cuando aumentan los problemas de acidez, indigestión…
  • No hay que tomar café de noche, aunque en realidad la conveniencia de consumir esta bebida es bastante cuestionada durante toda la gestación, en cualquier momento del día.
  • Haz ejercicio por las tardes, de modo que el cansancio favorezca un sueño más profundo.
  • Ayúdate de cojines y almohadas cómodos para encontrar la posición.
  • Desconecta una hora antes de iniciar el descanso, deja el trabajo y realiza una actividad que te relaje como ver la televisión, leer… También existen actividades específicas de relajación que puedes practicar durante el embarazo.
  • Toma un baño relajante, lee o escucha música suave antes de dormir para favorecer el descanso en las etapas más difíciles del embarazo.

Conscientes de que seguir muchos de estos consejos se complica si ya tenemos un hijo, no hablemos ya si tenemos más de uno, pero en cualquier caso hay que intentarlo y buscar la ayuda y la comprensión necesaria de nuestro entorno cercano para que nos facilite, por ejemplo, el que podamos hacer ejercicio, o relajarnos en un momento dado…

Posturas adecuadas para las embarazadas

A medida que el feto va creciendo es difícil encontrar una posición cómoda para dormir, además cambiar de postura o moverse en la cama resulta más complicado a lo largo del embarazo por el aumento del tamaño corporal.

Durante el primer y el principio del segundo trimestre se puede dormir en cualquier posición, pero es recomendable ir acostumbrándose a dormir de costado con las piernas flexionadas. Dormir de lado es indispensable durante el tercer trimestre, ya que es la postura más favorable para el feto y es la posición recomendada por todos los médicos. Esta postura permite que el corazón bombee la sangre con facilidad, ya que permite que el peso del feto no recaiga sobre la vena cava inferior (vena principal) que transporta la sangre de regreso al corazón desde las piernas.

Dormir sobre cualquier lado es beneficioso ya que facilita el riego sanguíneo hacia el feto, útero y el resto de órganos y alivia el dolor de espalda. Algunos médicos piensan que dormir sobre el costado izquierdo es mejor porque evita que el útero se apoye en el hígado, que se encuentra en la parte derecha del abdomen.

Durante el sueño es habitual girarse o moverse en la cama, el cambio de posición es normal y no es necesario preocuparse en exceso por esto. Además durante el tercer trimestre cada vez es más difícil moverse y si en algún caso se terminase boca arriba el peso del bebé sobre la vena cava inferior resulta muy incómodo y terminaría por despertar a la embarazada.

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Autores y colaboradores

Licenciada en Ciencias Biológicas, Genética y Reproducción Humana por la Universidad de Valencia (UV). Máster Universitario en Biotecnología de la Reproducción Humana Asistida por la UV con el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). Embrióloga en IVI Barcelona. Más sobre Cristina Mestre
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Un comentario

    1. Carolina

      El embarazo da mucho sueño, pero es un sueño que te deja muy agusto y relajada.