Por Laura Gil Aliaga (embrióloga).
Actualizado el 10/01/2011

Las mujeres embarazadas pueden realizar su vida sin ninguna complicación salvo la de que llevan un bebé en su interior pero ello, no implica estar enferma, tan sólo embarazada y por eso, se han de seguir al pié de la letra los consejos que los especialistas en ginecología y obstetricia se encargan de dar.

En cuanto al coche, no se ha contraindicado la conducción salvo cuando el volumen abdominal es tal, que no permite la separación adecuada entre el abdomen y el volante.

La única pauta que se requiere, es la misma que a todo el mundo, usar el cinturón de seguridad y cautela máxima al volante.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

¿Es malo?

Es mucha la rumorología existente respecto al embarazo y la conducción, pero está totalmente probado que es igual de seguro que para una mujer no gestante.

Durante el primer trimestre del embarazo, el riesgo es el de aborto espontáneo, hecho que puede producirse en cualquier otra situación y no yendo en coche exclusivamente, por eso el cuidado debe ser máximo sin llegar a enloquecer.

En el tercer trimestre, por el contrario, sí hay más riesgo a la hora de la conducción, que para una persona que no esté embarazada, puesto que el volumen abdominal es tal que puede llegar a ser complicado alcanzar lo pedales y poder controlar bien el volante sin que roce la tripa, haciendo hincapié en mujeres de estatura media-baja.

Realmente, teniendo cuidado, casi todo puede hacerse, aunque a partir del sexto mes, si pudiera conducir otra persona, no sería mala idea.

Cinturón de seguridad

Es necesario que sea de tres anclajes, puesto que si se usan los corrientes, de dos anclajes, puede oprimir en exceso el vientre y no ser del todo bueno.

te superior del cinturón debe colocarse entre las mamas y la parte superior del mismo, por debajo del abdomen, nunca sobre el vientre para evitar lesiones, con el asiento lo más recto posible y el reposacabezas a la altura de la cabeza. De esta forma se evitarán daños, protegiendo la salud de la madre y la del futuro bebé.

Las semanas y días durante el embarazo pasan muy rápido y la futura madre no tiene por qué abandonar sus rutinas diarias, como las de ir al trabajo, siendo necesaria en la mayoría de los casos, trasladarse en coche. Pues bien, siguiendo las pautas establecidas por la DGT, no tiene por qué haber problemas.

Desactivar o no el airbag

Lo mismo sucede con el airbag, al contrario de lo que pueda pensarse, el airbag no es un elemento rígido, sino que se amolda al cuerpo para evitar choques bruscos. Conforme se hincha el airbarg y llega a la persona que está sufriendo el accidente, se irá deformando para amortiguar sin hacer daño, evitando de esta forma, lesiones innecesarias que se producirían de no llevarlo.

Por otra parte, a pesar de llevar un cinturón con triple anclaje y que salte el airbag, será necesario acudir al especialista en caso de haber sufrido un accidente con el coche, a pesar de que la mujer se encuentre en perfecto estado, pero como un viejo refrán dice; más vale prevenir que curar.

La postura

El respaldo debe estar lo más recto posible y el reposa cabezas coincidiendo su parte superior con la altura de la cabeza.

La distancia entre el volante y la mujer ha de ser de unos 25cm, no conducir muy cerca del volante, conforme avance el embarazo todo el asiento se retirará del salpicadero para mantener esa distancia y que la mujer conduzca siempre con comodidad.

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Autores y colaboradores

Licenciada en Biología y Bioquímica por la Universidad Miguel Hernández de Elche y la Universidad de Alicante (UA). Máster Universitario en Biología de la Reproducción Humana Asistida. Embrióloga en clínica UR Vistahermosa (Alicante) Más sobre Laura Gil Aliaga
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