Semana 4 de embarazo: implantación del embrión en el útero

Por (ginecóloga) y (embrióloga).
Actualizado el 05/09/2017

La cuarta semana de embarazo se corresponde con la cuarta y última semana del ciclo menstrual antes de la bajada de la menstruación. Por tanto, en caso de embarazo positivo, tendrá lugar el retraso menstrual que hará que la madre sospeche una posible gestación.

Aunque es un momento muy temprano en el embarazo, el embrión ya tiene más de una semana de vida y ha sufrido cambios en su tamaño y estructura durante el camino de las trompas de Falopio hasta el útero.

En la semana 4 de embarazo será cuando este embrión implante en el endometrio (capa uterina interna) y la madre comience a sufrir cambios en su organismo, como el tan conocido sangrado implantacional.

¿Qué ocurre en la semana 4 de embarazo?

Debido a que las semanas de embarazo empiezan a contarse desde la fecha de la última regla (FUR), éstas no coinciden con la edad gestacional del feto. En la cuarta semana de embarazo, el embrión realmente tiene apenas 2 semanas desde su concepción.

A pesar de ello, todos los profesionales de la reproducción toman como referencia la FUR para contar las semanas de embarazo en una gestación de 40 semanas en total.

Implantación embrionaria

En la cuarta semana de embarazo, cuando el embrión llega al útero materno, éste se encuentra en estado de blastocisto y cuenta con 2 estructuras diferenciadas: la masa celular interna (MCI), a partir de la cual se desarrollará el bebé, y el trofoblasto, que originará la placenta.

Después de un par de días en la cavidad uterina aproximadamente, el embrión tiene que implantar en el endometrio para que tenga lugar un embarazo evolutivo.

La implantación embrionaria es un proceso complejo que consiste en la adhesión del embrión al endometrio para poder recibir la sangre con oxígeno y nutrientes necesarios para su posterior desarrollo por parte de la madre.

Para más información sobre este tema, puedes seguir leyendo en el siguiente post: ¿Qué es la implantación del óvulo fecundado?

Formación de la placenta

La placenta es el órgano que conecta al bebé con la madre y que se encarga de su nutrición durante los nueve meses de embarazo.

Su formación se inicia con la implantación embrionaria y culmina en el cuarto mes de embarazo, cuando finalmente adquiere su total funcionalidad.

Para ello, el trofoblasto del blastocisto, también llamado trofoectodermo, se diferencia en las siguientes capas:

Sincitiotrofoblasto (capa externa)
sus células erosionan los capilares maternos del endometrio, la sangre fluye y se establece una circulación útero-placentaria.
Citotrofoblasto (capa interna)
sus células proliferan en el sincitiotrofoblasto formando las vellosidades coriónicas primarias. Las células migran, proliferan y forman el saco vitelino definitivo.

Con todo esto, se desarrollan los vasos sanguíneos y el volumen de sangre aumenta alrededor del 50% para afrontar la demanda de oxígeno del feto. Además, el fragmento de fijación del embrión al endometrio se convertirá en el cordón umbilical.

Si quieres entrar más en detalle en cuanto a la formación de las estructuras embrionarias, este apartado se encuentra ampliado en el artículo siguiente: Formación de la placenta y el cordón umbilical.

El feto y la cavidad amniótica

Antes de la implantación, el blastocisto se desprende de la zona pelúcida que lo envuelve en el proceso denominado eclosión, lo cual le permitirá establecer las conexiones con el endometrio para adherirse e invadirlo.

Una vez ha tenido lugar la implantación, el embrión mide aproximadamente 1 mm y empieza a formarse la cavidad amniótica, una especie de saco limitado por una membrana denominada amnios y en cuyo interior se desarrollará el feto suspendido en el líquido amniótico.

Las funciones del líquido amniótico con respecto al feto durante el embarazo son las siguientes:

  • Protegerle
  • Mantenerlo a una temperatura adecuada
  • Permitir que su crecimiento sea simétrico
  • Permitir que se mueva libremente
  • Favorecer el desarrollo de los pulmones

Además de la cavidad amniótica, también se forma el saco vitelino o vesícula vitelina, un anexo embrionario que cumple la función de nutrición del feto antes de la formación completa de la placenta.

En la semana 5 ya es posible ver el saco vitelino dentro del saco gestacional por ecografía, incluso antes que al embrión, y suele desaparecer al final del primer trimestre.

La reproducción asistida, como cualquier tratamiento médico, requiere que confíes en la profesionalidad de los médicos y la clínica que elijas. Lógicamente, no todos son iguales.

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Síntomas en la madre

El principal síntoma que siente la mujer durante esta cuarta semana de embarazo es el sangrado de la implantación. Esto se corresponde con un manchado marrón o ligero sangrado que se produce como consecuencia de la rotura de unas pequeñas venas en el endometrio al unirse el embrión.

Es importante poder diferenciar este sangrado con la menstruación, pues si se tratara de la regla indicaría no haber conseguido el embarazo durante este ciclo menstrual.

Además de esto, la mujer también puede empezar a experimentar otros cambios en su cuerpo, aunque la mayoría no sienten síntomas durante la cuarta semana.

Algunos de estos signos y síntomas pueden confundirse con los premenstruales, los cuales pueden ser muy cambiantes entre las mujeres. No obstante, lo más común en esta etapa es notar lo siguiente:

  • Mayor cansancio o sueño
  • Retención de líquidos
  • Muchas ganas de orinar
  • Dolores en el bajo vientre
  • Tensión en el pecho
  • Cambios olfativos y en algunos sabores
  • Primeras náuseas matutinas

Puedes consultar otros síntomas típicos de esta semana 4 de embarazo en el siguiente post: Síntomas de implantación del óvulo fecundado.

El test de embarazo

Al final de esta cuarta semana de gestación tendrá lugar el retraso menstrual que hará sospechar a la mujer de la posibilidad de embarazo. Es entonces el momento adecuado para hacer un test de embarazo que resuelva la duda.

Los test de embarazo caseros miden el nivel de la hormona beta-hCG, también conocida como hormona del embarazo, en la orina. Por tanto, son una prueba muy sencilla, económica y rápida que la mujer puede conseguir en la farmacia.

Cabe destacar que si se realiza antes del retraso menstrual, es posible que el test no detecte la hormona beta-hCG todavía y dé lugar a un falso negativo.

La hormona hCG o gonadotropina coriónica humana es una hormona liberada por el embrión únicamente cuando se produce la implantación en el endometrio. A continuación, se continúa secretando por parte de la placenta.

Por otra parte, las mujeres que intentan conseguir un embarazo a través de un tratamiento de fertilidad como la fecundación in vitro (FIV) suelen hacerse una prueba de embarazo en sangre. Su sensibilidad para detectar la hormona beta-hCG es mayor y, por tanto, su fiabilidad también.

Además, la prueba en sangre puede ser cuantitativa, de manera que es posible saber el valor exacto de la hormona beta-hCG y compararlo con los niveles de referencia para la semana 4.

Si tienes dudas sobre los test de embarazo, te recomendamos seguir la lectura en el siguiente artículo: ¿Cuándo hacer la prueba de embarazo para que resulte fiable?

Recomendaciones en la semana 4

En el momento en que la mujer descubre que está embarazada debe cambiar sus hábitos y adaptar la rutina diaria a este nuevo estado.

Entre la multitud de consejos y pautas que pueden dar los especialistas para llevar un embarazo saludable, destacamos los siguientes en cuanto a la alimentación y el deporte:

Tomar ácido fólico
ayuda a prevenir la aparición de defectos congénitos en el cerebro y médula espinal en el bebé. Normalmente se aconseja un suplemento diario de 400 mg al día.
Aumentar el consumo de lácteos
la leche y yogures desnatados o semidesnatados, así como el queso semicurado, ofrecen el aporte de calcio necesario para el desarrollo del sistema nervioso y muscular del bebé.
Amoldar el ejercicio físico
reducir la intensidad de la actividad física o, en caso de no practicar ningún deporte, empezar a realizar ejercicio físico suave para mejorar el tono muscular, la fuerza y la resistencia, lo cual será beneficioso a lo largo del embarazo y en el parto.
Alimentos que deben consumirse
verduras, frutas y hortalizas con aporte de fibra. También la carne y el pescado que aporten la cantidad necesaria de hierro y ácidos omega-3.
Sustancias que deben evitarse
café, tabaco, alcohol u otras drogas.

En el momento en que la mujer sabe que está embarazada, lo primero que debe hacer es llamar a su ginecólogo/a para concertar una cita y hacerse una primera ecografía.

Preguntas de los usuarios

¿Qué es la implantación embrionaria?

Por Dra. Paloma de la Fuente Vaquero (ginecóloga).

La implantación embrionaria consiste en el proceso por el cual el embrión se adhiere a la pared interna uterina conocida como endometrio. El embrión es capaz de penetrar en el útero. A partir de este momento comenzará la formación de la futura placenta que aportará nutrición, sustento y protección del embarazo.

¿Qué pasa si tengo una infección urinaria con 4 semanas de embarazo?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

Es posible tratar las infecciones de orina durante el embarazo con antibióticos que no tengan efectos nocivos para el bebé. Lo más importante es empezar a combatir la infección cuanto antes, pues puede tener consecuencias graves en el embarazo.

Además, es importante tener en cuenta otras consideraciones como beber mucha agua para orinar frecuentemente y tener especial cuidado con la higiene íntima.

¿Es normal sangrar en la cuarta semana de embarazo?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

Durante este periodo es posible experimentar el sangrado de la implantación debido a la anidación del embrión en el endometrio. Esto es un síntoma de embarazo que consiste en pérdidas de sangre o un manchado más o menos intenso y que no supone una amenaza de aborto.

En caso de tratarse de un sangrado abundante, podría tratarse de la menstruación y, por tanto, la mujer no estaría embarazada.

¿Es posible ver el embrión en la cuarta semana de embarazo?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

El embrión es tan pequeño en esta cuarta semana que no es posible verlo por ecografía de ultrasonido. La primera estructura que se detecta en una ecografía es el saco gestacional, el cual suele medir unos 2 milímetros (mm) de diámetro en la semana 4+2 y que suele crecer 1 mm por día.

A veces, también es posible visualizar el saco vitelino, una pequeña esfera llena de líquido que se encuentra en el interior del saco gestacional. Aunque el saco vitelino se detecta antes del embrión en una ecografía, su presencia es de buen pronóstico, ya que descarta un posible embarazo anembrionado.

¿Puedo abortar con 4 semanas de embarazo?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

En las primeras semanas de embarazo es posible que la mujer sufra un aborto espontáneo sin que esto tenga ninguna implicación para embarazos futuros. De hecho, los abortos bioquímicos o microabortos tienen lugar durante esta cuarta semana de gestación y la mujer puede llegar a confundirlos con una simple menstruación.

En caso de que la mujer desee interrumpir un embarazo voluntariamente (IVE), es posible tomar fármacos como Cytotec compuesto por misoprostol una vez confirmado el embarazo para provocar el aborto, siempre bajo supervisión médica.

Lectura recomendada

Si te interesa saber los tipos de ecografía que existe y cuando deber de hacerse a lo largo del embarazo, te recomendamos entrar en el siguiente artículo: Ecografía fetal en el primer, segundo y tercer trimestre.

Hemos hablado del riesgo de aborto espontáneo durante el primer trimestre de embarazo. Si te interesa saber los síntomas o los tipos de aborto que existen, puedes seguir leyendo en el siguiente post: El aborto espontáneo.

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Bibliografía

Autores y colaboradores

Dra. Paloma de la Fuente Vaquero
Dra. Paloma de la Fuente Vaquero
Ginecóloga
Graduada en Medicina por la Universidad Complutense de Madrid, con el Máster en Reproducción Humana y Doctorado en Medicina y Cirugía por Universidad de Sevilla. Miembro de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) y la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), actualmente desempeña sus funciones como ginecóloga especialista en reproducción asistida en la clínica YES! Reproducción. Más sobre Dra. Paloma de la Fuente Vaquero
Número de colegiado: 4117294
 Zaira Salvador
Zaira Salvador
Embrióloga
Licenciada en Biotecnología por la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), Biotechnology degree en la National University of Ireland en Galway (NUIG) y embrióloga especialista en Medicina Reproductiva con el Máster en Biotecnología de la Reproducción Humana por la Universidad de Valencia en colaboración con el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) Más sobre Zaira Salvador
Número de colegiada: 3185-CV

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