Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos cuenta las posibles soluciones cuando hay baja respuesta ovárica a la estimulación en un ciclo de FIV:
Actualmente se están comenzando a utilizar técnicas más experimentales para la baja respuesta ovárica, como el rejuvenecimiento ovárico. Sin embargo, además de estas opciones más experimentales, son varias las alternativas para las mujeres con baja respuesta ovárica en los tratamientos de fertilidad.
Conversión de un ciclo de FIV en un ciclo de IA. En caso de observar el desarrollo de solo uno o dos folículos por ecografía, se puede considerar la posibilidad de convertir el ciclo de FIV, de fecundación in vitro en un ciclo de inseminación artificial. Esto solo es posible cuando se valore el resto de factores y siempre que no exista un factor masculino severo.
Pretratamiento con andrógenos. Después de haber tenido un ciclo de estimulación ovárica con baja respuesta, se puede intentar un pretratamiento con andrógenos para intentar conseguir un mayor número de folículos en la estimulación. Estos tratamientos pueden ser con testosterona transdérmica o con DHEA, aunque su eficacia en estos casos no está demostrada.
Con el fin de obtener un mayor número de óvulos en el laboratorio que aumente la probabilidad de conseguir embriones de calidad para la transferencia, se realizarían varios ciclos de acumulación de ovocitos. Consiste en vitrificar todos los óvulos obtenidos en cada ciclo hasta llegar a un número óptimo. Es entonces cuando se desvitrifican, se juntan con los óvulos obtenidos en la última punción y se realiza una ICSI para fecundarlos. También es posible realizar esta misma estrategia de acumulación de óvulos realizando dos estimulaciones en un mismo ciclo. Es lo que se conoce como doble estimulación.
Y finalmente, la ovodonación. Cuando ya han sido varios los ciclos de FIV cancelados por baja respuesta ovárica, la alternativa con más éxito sería la donación de óvulos u ovodonación. En la FIV con ovodonación, los óvulos donados por una donante de óvulos son fecundados con el esperma del marido de la mujer receptora. Esta opción reproductiva tiene elevadas tasas de éxito, pero presenta el inconveniente de tener que renunciar a la carga genética de la mujer y también su elevado coste.
Ante el retraso de la maternidad por la población en general, a día de hoy, la donación de óvulos es ampliamente utilizada por todas las clínicas de reproducción asistida. Al aumentar la edad de la mujer, la cantidad y la calidad de los óvulos propios disminuye. Por esta razón, para conseguir el embarazo, puede ser necesario recurrir a la ovodonación en caso de que la mujer no haya preservado previamente sus óvulos.
