Sí, es posible lograr el embarazo con una elevada fragmentación espermática.
Cuando los tratamientos convencionales no logran reducir el daño en el ADN del esperma, la solución más efectiva es realizar una ICSI con espermatozoides de biopsia testicular (TESE).
Al extraer los gametos directamente del testículo, evitamos el paso por el epidídimo, que es donde suele producirse la fragmentación del ADN post-testicular, aumentando así las tasas de éxito de la fecundación in vitro.
Puedes leer el artículo completo en: Fragmentación del ADN espermático y su implicación en la fertilidad ( 144).

Marta Barranquero Gómez
Graduada en Bioquímica y Ciencias Biomédicas por la Universidad de Valencia (UV) y especializada en Reproducción Asistida por la Universidad de Alcalá de Henares (UAH) en colaboración con Ginefiv y en Genética Clínica por la Universidad de Alcalá de Henares (UAH).
Número de colegiada: 3316-CV