No exactamente. Aunque por regla general se recomienda esperar un periodo de entre 10 y 14 días para realizar la prueba de embarazo, el momento idóneo para hacer el test de sangre varía ligeramente en función de la técnica de reproducción asistida realizada y del momento del desarrollo en el que se encuentre el embrión:
- Betaespera en una inseminación artificial: en este tratamiento de fertilidad, la fecundación del óvulo ocurre de forma natural dentro de las trompas de Falopio tras introducir la muestra de semen en el útero. Como no sabemos el día exacto en que el embrión logrará implantarse, se requiere una betaespera obligatoria de 14 días desde el momento de la inseminación para garantizar que los niveles de la hormona hCG en sangre sean lo suficientemente estables y evitar así un resultado erróneo.
- Betaespera tras Fecundación en Vitro (FIV) o Ovodonación: en los ciclos de FIV (ya sea con óvulos propios o mediante ovodonación), la transferencia se realiza con embriones que ya llevan varios días desarrollándose en el laboratorio. Esto nos permite ajustar mejor los tiempos. Si se transfiere en día 3 de desarrollo, el embrión debe pasar entre 2 y 3 días adicionales dividiéndose en el útero antes de implantar. Por ello, la betaespera suele fijarse entre los 12 y 14 días post-transferencia. En cambio, si se transfieren blastocistos de 5 días de desarrollo, el periodo de espera puede acortarse de forma segura, programándose la analítica entre 10 y 12 días después de la transferencia.

Puedes leer el artículo completo en: ¿Qué es la betaespera? – Síntomas y consejos tras el tratamiento ( 485).

Marta Barranquero Gómez
Graduada en Bioquímica y Ciencias Biomédicas por la Universidad de Valencia (UV) y especializada en Reproducción Asistida por la Universidad de Alcalá de Henares (UAH) en colaboración con Ginefiv y en Genética Clínica por la Universidad de Alcalá de Henares (UAH).
Número de colegiada: 3316-CV