Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos cuenta en este vídeo la importancia de valorar la hormona antimülleriana.
La hormona antimülleriana es una hormona producida por las células de la granulosa (que son unas células que rodean al ovocito y que forman parte del folículo) y se produce desde estadio de folículos secundario hasta folículo antral temprano. Por lo tanto, la antimülleriana, es un indicador del número de folículos que están creciendo, que se están desarrollando.
Cuando la reserva ovárica va disminuyendo, también disminuye el número de folículos antrales tempranos que están produciendo hormona antimülleriana. Por lo tanto, esto va a llevar a una disminución de los niveles de hormona antimülleriana.
De este modo, se pueden relacionar los niveles de esta hormona con la reserva ovárica. La hormona antimülleriana puede ser medida en cualquier momento del ciclo menstrual, aunque es cierto que puede haber una variación de hasta un 20% según el día del ciclo en el que se mida.
Sin embargo, lo más habitual es que esta determinación (la determinación de la hormona antimülleriana) se realice al inicio del ciclo menstrual junto con la de otras hormonas.
De modo general, aunque es cierto que pueden existir diferencias entre los distintos laboratorios, los valores de referencia para la hormona antimülleriana pueden establecerse así:
- Niveles inferiores a 0,6 ng/mL por mililitro indicarían una baja reserva ovárica.
- Niveles entre 0,7 y 2,9 ng/mL indicarían que la reserva ovárica es normal.
- Si los niveles están entre 0,7 y 0,9 ng/mL, la reserva ovárica puede estar un poco disminuida, pero es cierto que aún son considerados como normales.
- Si los valores son superiores a 3 ng/mL, la reserva ovárica es buena.
Es cierto que valores superiores a 6 ng/mL podrían suponer que la paciente tiene un mayor riesgo de desarrollar síndrome de hiperestimulación ovárica en los tratamientos de estimulación ovárica.
