Marta Barranquero, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos cuenta en este vídeo por qué puede suceder un embarazo bioquímico pese a transferir un embrión euploide tras el PGT-A:
Entiendo que afrontar un aborto bioquímico, especialmente después de todo el esfuerzo físico y emocional que supone llegar a transferir un embrión euploide, es un golpe muy duro.
El test genético preimplantacional o PGT-A es una técnica complementaria excelente porque nos permite transferir embriones con la dotación cromosómica correcta. Esto efectivamente reduce de manera muy significativa el riesgo de aborto asociado a aneuploidías (alteraciones en el número de cromosomas), que es la causa principal de las pérdidas gestacionales tempranas. Sin embargo, un embrión cromosómicamente normal no garantiza el embarazo evolutivo al 100%, ya que la implantación es un proceso complejo.
Existen factores uterinos, endometriales, inmunológicos o problemas de coagulación, entre otros por los que un embrión euploide puede detener su desarrollo.
Tómate el tiempo que necesites para asimilar lo ocurrido. Cuando te sientas con fuerzas, te recomiendo hablar con tu equipo médico para saber cómo proceder.
