Los pólipos endometriales son crecimientos anormales de tejido que se desarrollan en la mucosa del útero, el endometrio. La inmensa mayoría de los pólipos son benignos, y su impacto en la fertilidad y en el éxito de los embarazos no está claro, no hay consenso al respecto. Parece que el tamaño y la situación podrían tener que ver en esa variabilidad que reflejan los estudios. Sobre el tamaño, suele considerarse que el impacto en reproducción ocurre cuando son mayores de 1 cm de diámetro (10 mm).m Entre los posibles mecanismos por los que podrían tener relación con los abortos espontáneos, se argumenta:
- Alteración de la implantación embrionaria: los pólipos teóricamente podrían dificultar que el embrión se implante adecuadamente en el endometrio debido a cambios en la arquitectura y receptividad del tejido endometrial. Esto sería debido a la alteración del flujo sanguíneo y la producción de factores moleculares necesarios para la adhesión del embrión. Técnicamente no sería exactamente un motivo de aborto, sino de no implantación, es decir, no consecución de embarazo.
- Inflamación local: los pólipos pueden desencadenar una respuesta inflamatoria crónica en el endometrio. Este estado inflamatorio podría generar un ambiente hostil para el embrión, aumentando el riesgo de pérdida gestacional.
- Producción anómala de hormonas y citocinas: la presencia de pólipos podría interferir en la regulación hormonal del endometrio y alterar la secreción de citocinas y factores de crecimiento esenciales para la comunicación entre el embrión y el útero.
- Complicaciones mecánicas: si el pólipo es grande, mayor de 1 cm, como hemos comentado anteriormente, o está ubicado cerca del lugar de implantación, podría comprimir el tejido circundante o provocar contracciones uterinas, dificultando el desarrollo adecuado del embarazo.

El tratamiento generalmente consiste en la histeroscopia para la resección del pólipo, especialmente si la paciente está buscando embarazo o ha tenido pérdidas recurrentes. Parece que la resección del pólipo, especialmente los de mayor tamaño, mejora las tasas de embarazo y reduce el riesgo de aborto espontáneo.
