Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos cuenta en este vídeo los 5 hábitos que pueden estar afectando tu calidad seminal:
Cuando hablamos de cuidar la fertilidad, el foco casi siempre recae sobre la mujer. Sin embargo, el factor masculino es igual de determinante. La buena noticia es que, a diferencia de los óvulos, los espermatozoides se generan de forma continua. Esto significa que los hábitos de vida tienen un impacto directo y, en muchos casos, reversible, y hoy repasamos qué hábitos afectan de verdad a la calidad seminal.
HÁBITO 1: El tabaco. El tabaco es uno de los mayores enemigos de la fertilidad. Su consumo aumenta el estrés oxidativo y daña el ADN de los espermatozoides. Esto no solo afecta a su movilidad, sino también a su capacidad para fecundar el óvulo y dar lugar a un embrión evolutivo.
HÁBITO 2: El uso de anabolizantes. Esto es muy frecuente en el entorno deportivo y de gimnasio. Muchas personas desconocen que introducir testosterona externa engaña al cerebro, haciendo que los testículos dejen de trabajar. Esto frena la producción natural de testosterona y de espermatozoides, pudiendo llegar a causar azoospermia, es decir, ausencia total de espermatozoides en el eyaculado.
HÁBITO 3: La exposición al calor excesivo. Los testículos se encuentran fuera del cuerpo por una razón anatómica: necesitan estar a una temperatura ligeramente inferior a la corporal. Hábitos como trabajar con el ordenador portátil apoyado sobre las piernas durante horas, abusar de las saunas o usar ropa interior excesivamente ajustada de forma constante pueden alterar la producción espermática.
HÁBITO 4: El sobrepeso y la mala alimentación. El exceso de grasa corporal actúa como un órgano endocrino que altera el equilibrio hormonal, disminuyendo los niveles de testosterona, lo que repercute directamente en la calidad del esperma.
HÁBITO 5: El consumo frecuente de alcohol El consumo elevado y frecuente de alcohol afecta negativamente a la concentración, morfología y movilidad de los espermatozoides. Lo mismo ocurre con las drogas, que pueden alterar la producción de espermatozoides.
Dado que el ciclo de producción de los espermatozoides dura aproximadamente tres meses, mejorar estos hábitos hoy significa que los resultados en el seminograma pueden empezar a verse, teniendo constancia y paciencia (y siempre que no haya otras causas médicas), cuando haya pasado este periodo de tiempo.
Es decir, los cambios en los hábitos de vida no producen un efecto inmediato, sino que necesitan tiempo para reflejarse en la calidad seminal.
Y algo muy importante: aunque mejorar los hábitos puede ayudar, no todos los problemas de fertilidad masculina se solucionan con cambios en el estilo de vida. Por eso, cuando existen dificultades para conseguir un embarazo o una alteración en el seminograma, es fundamental realizar un estudio adecuado.
