Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos cuenta en este vídeo los principales cambios y síntomas que ocurren en la madre en la semana 27 de embarazo:
En la semana 27 de embarazo, muchas mujeres sienten hinchadas sus manos, pies y tobillos debido a la retención de líquido.
En las mujeres embarazadas también es bastante habitual sentir dolor en la parte baja de la espalda. Más del 50% de las embarazadas sienten dolores o punzadas en la pelvis. Puede que solo se produzca en un lado o en ambos. Estas molestias se sienten al realizar posturas donde las caderas están dobladas como, por ejemplo, al sentarse en una silla.
Por otro lado, según la mujer se va acercando a la semana 30 de gestación, puede que comience a sentir las contracciones de Braxton Hicks. Se trata de contracciones del útero que comienzan a producirse con unas 6 semanas de embarazo, pero es a partir de estas semanas cuando la madre comienza a ser consciente. Las contracciones de Braxston Hicks sirven para preparar al útero para el momento del parto. Son indoloras, aunque pueden ser molestas, y las semanas en las que más pueden notarse es alrededor de la semana 30 de gestación.
La altura del fondo uterino, en este momento del embarazo es de unos 27 cm aproximadamente. En cuanto al pecho, las areolas aumentan de tamaño y se oscurecen. Además, algunas mujeres describen la presencia de pequeños bultitos. Reciben el nombre de glándulas de Morgagni.
Otros de los posibles síntomas que puede notar la embarazada a lo largo de la semana 27 de embarazo son los siguientes: gases y flatulencias, mareos, sangrado de las encías, insomnio, estreñimiento, cambios de humor, ciática, calambres en las piernas y ardores. Además, la tripa continúa creciendo y la mujer notará el movimiento de su bebé. Además, es posible notar una mayor tirantez abdominal. Sin embargo, las náuseas ya no deberían estar presentes.
