En términos generales, las infecciones de transmisión sexual causadas por bacterias o parásitos se pueden tratar y curar.
En cambio, las enfermedades de transmisión sexual víricas no tienen cura definitiva. No obstante, existen vacunas disponibles para prevenir algunas infecciones virales, como las producidas por el virus del papiloma humano o la hepatitis.
A pesar de ello, sí existen vacunas en el caso del virus del papiloma humano y la hepatitis. Además, aunque los virus permanezcan en el organismo de por vida, no siempre provocan síntomas, por lo que la persona puede llevar una vida completamente normal.
Puedes leer el artículo completo en: Enfermedades de transmisión sexual (ETS) en el hombre y la mujer ( 78).

Marta Barranquero Gómez
Graduada en Bioquímica y Ciencias Biomédicas por la Universidad de Valencia (UV) y especializada en Reproducción Asistida por la Universidad de Alcalá de Henares (UAH) en colaboración con Ginefiv y en Genética Clínica por la Universidad de Alcalá de Henares (UAH).
Número de colegiada: 3316-CV