Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos habla en este vídeo sobre qué hacer si el primer ciclo en reproducción asistida no funciona:
Cuando un primer ciclo de un tratamiento de reproducción asistida no funciona, el golpe suele ser duro. Aunque racionalmente sepas que puede pasar, emocionalmente duele. Aparecen la tristeza, la frustración, el desánimo… y todo eso es completamente normal.
Lo primero es darte un tiempo y permitirte sentir. No intentes pasar página demasiado rápido ni minimizar lo que ha ocurrido. Pero no pierdas de vista que un resultado negativo no significa que hayas hecho algo mal ni que el tratamiento haya sido un fracaso personal. Es parte de un proceso que, muchas veces, no es lineal.
Después, es importante revisar el ciclo con tu equipo médico. Analizar qué ha pasado, qué se puede ajustar y si hay información nueva que ayude a enfocar el siguiente paso. Es decir, intentar entender el porqué, aunque no siempre haya una respuesta clara, y tratar de mejorarlo en el siguiente ciclo.
También puede ser buen momento para preguntarte cómo estás a nivel emocional. A veces el cuerpo y la mente necesitan una pausa antes de continuar. Parar un mes o dos no es rendirse y no muestra debilidad, es cuidarse para poder seguir con más energía.
Habla de ello, si te apetece. Con tu pareja, con alguien de confianza o con un profesional. No tienes que afrontar este golpe sola ni demostrar constantemente que eres fuerte.
Y, sobre todo, intenta no sacar conclusiones definitivas tras un único intento. Un primer ciclo aporta información muy valiosa, incluso cuando no sale como esperabas.
Seguir, parar o cambiar de estrategia es una decisión que merece tiempo y calma.
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