No pasa nada. Ser portador de una mutación genética recesiva, no implica ningún riesgo para la salud ni el paciente va a desarrollar una enfermedad. Es más, todas las personas somos portadores de numerosas mutaciones genéticas recesivas.
Por ello, este tipo de mutaciones pueden pasar desapercibidas durante generaciones, a no ser que se emparejen dos personas portadoras de la misma mutación y nazca un bebé enfermo fruto de esta unión.
Puedes leer el artículo completo en: ¿Cuándo se debe hacer un test de compatibilidad genética? ( 85).

Marta Barranquero Gómez
Graduada en Bioquímica y Ciencias Biomédicas por la Universidad de Valencia (UV) y especializada en Reproducción Asistida por la Universidad de Alcalá de Henares (UAH) en colaboración con Ginefiv y en Genética Clínica por la Universidad de Alcalá de Henares (UAH).
Número de colegiada: 3316-CV