Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos cuenta en este vídeo el proceso que se sigue para fecundar los óvulos mediante ICSI:
La manera de fecundar los óvulos es lo que realmente diferencia a la técnica ICSI de la FIV convencional.
Y aquí es importante mencionar que decidir el tratamiento de reproducción asistida va más allá de lo médico. Hay ciertos aspectos clave que conviene tener claros porque pueden condicionar cuál es el tratamiento más indicado para ti.
Nos parece demasiado importante, por eso te lo contamos en nuestra guía de fertilidad, Fertilidad con Cabeza. Personalizarla te llevará menos de 2 minutos.
Como su propio nombre indica, la ICSI consiste en la inyección del espermatozoide directamente dentro del citoplasma del óvulo. Para ello, se siguen los siguientes pasos cuidadosamente:
- Preparación inicial: Se colocan las pipetas de sujeción (holding) y de microinyección (ICSI) en el microscopio. A continuación, en la placa de ICSI, que contiene gotas de medio de cultivo, se colocan los óvulos por una parte y los espermatozoides por otra.
- Selección del espermatozoide: Se observa la muestra de espermatozoides, buscando uno con buena movilidad y morfología. Una vez seleccionado, debe inmovilizarse con un movimiento rápido de la pipeta de ICSI sobre su cola para fracturarla. A continuación, se aspira el espermatozoide con esa misma pipeta.
- Orientación del óvulo: Para no dañar las estructuras internas del óvulo con la inyección, este se coloca con su corpúsculo polar orientado en la parte superior o inferior. Luego se sujeta el óvulo con la pipeta holding para que no se mueva.
- Inyección intracitoplasmática: Se presiona suavemente al óvulo con la pipeta de inyección para traspasar la zona pelúcida y la membrana interna. Una vez dentro del óvulo, se aspira un poco de citoplasma hasta ponerlo en contacto con el espermatozoide. A continuación, se introduce suavemente en el interior del óvulo.
- Valoración final: El tipo de rotura del óvulo aporta información sobre la calidad ovocitaria. El tipo de rotura puede ser por presión o por aspiración.
Una vez microinyectados, se guardan los óvulos en placas de cultivo en un incubador a la espera de valorar al día siguiente si ha habido fecundación.
