Cuando una mujer con obesidad queda embarazada, su bebé tiene más riesgo de sufrir anomalías congénitas. En concreto, estos bebés tienen más probabilidad de desarrollar:
- Defectos del tubo neural.
- Anomalías cardiovasculares.
- Macrosomía, es decir, que el bebé nazca demasiado grande.
Los bebés de mujeres obesas también tienen un mayor riesgo de sufrir complicaciones en el momento del parto, muerte perinatal y una predisposición a la obesidad infantil.
Puedes leer el artículo completo en: Infertilidad por alteraciones en el IMC: bajo peso y obesidad ( 189).

Marta Barranquero Gómez
Graduada en Bioquímica y Ciencias Biomédicas por la Universidad de Valencia (UV) y especializada en Reproducción Asistida por la Universidad de Alcalá de Henares (UAH) en colaboración con Ginefiv y en Genética Clínica por la Universidad de Alcalá de Henares (UAH).
Número de colegiada: 3316-CV