Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos cuenta en este vídeo los síntomas habituales en la semana 29 de gestación:
Cuando la mamá llega a la semana 29 de gestación, probablemente note que sus órganos internos están siendo presionados por el bebé. La presión se ejerce sobre el hígado, diafragma, estómago e intestino
Muchas embarazadas sienten un aumento de la acidez y los gases según avanza la gestación, debido a la presión ejercida por el bebé sobre estos órganos.
Los pechos de la mujer aumentarán y se preparan para el momento de la lactancia. Por ello, puede ocurrir que la embarazada tenga ligeros manchados de calostro en la ropa. También es posible que la mujer sienta contracciones de Braxton Hicks en la semana 29 de embarazo para preparar al útero para el momento del parto.
Conforme aumenta el tamaño de la barriga de la embarazada, la madre cada vez tendrá más dificultad para dormir. Por este motivo, la mujer se puede sentir cansada en la semana 29 de embarazo. Otra consecuencia del crecimiento de la barriga a lo largo del embarazo es la hinchazón en las piernas o el dolor lumbar.
Por último, las náuseas y los vómitos suelen ser más habituales en las primeras semanas de embarazo. Pese a ello, algunas mujeres presentan náuseas en la semana 29 como consecuencia de haber tomado suplementos de hierro durante mucho tiempo o por otro motivo.
