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¿Qué técnicas de reproducción asistida pueden aplicarse para casos de infertilidad masculina?

Por Silvia Azaña Gutiérrez (embrióloga).
Última actualización: 26/08/2026

Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos cuenta en este vídeo las técnicas de reproducción asistida que pueden aplicarse para casos de infertilidad masculina:

Cuando los tratamientos naturales o farmacológicos no consiguen remediar el problema de fertilidad en el varón, es posible recurrir a las técnicas de reproducción asistida para tener descendencia. En este punto es importante mencionar si sabías que en nuestro informe de fertilidad podrás encontrar información clave para cada paso de tu tratamiento de reproducción asistida, incluyendo las trece preguntas que deberías llevar a tu primera consulta.

Personalizarlo te llevará menos de dos minutos. Tienes el enlace en etiquetas y en la descripción. Normalmente, cuando una pareja decide recurrir a una clínica de reproducción asistida debido a problemas para conseguir el embarazo, el médico especialista en infertilidad realiza una serie de pruebas iniciales a ambos para intentar averiguar qué impide la concepción.

En el caso de la mujer, las pruebas más habituales se centran en conocer el estado de su reserva ovárica, así como en descartar cualquier tipo de enfermedad o anomalía de su aparato reproductor. En el hombre, además de la exploración física y la analítica hormonal, la prueba más común es la realización de un seminograma para conocer la calidad de su muestra seminal.

Dependiendo del resultado de estos análisis, el médico establecerá el tratamiento de fertilidad más adecuado. Entre ellos encontramos la inseminación artificial. Esta técnica de reproducción asistida es un tratamiento de fertilidad de baja complejidad.

La muestra de semen procesada en el laboratorio se deposita mediante una cánula en el útero en un momento cercano a la ovulación, a la espera de que por sí sola ocurra la fecundación. La inseminación artificial está indicada en casos de infertilidad leve.

Generalmente, para realizar una inseminación artificial, la muestra seminal debe cumplir que el recuento de espermatozoides móviles sea superior a tres millones de espermatozoides móviles tras la capacitación seminal. Puedes encontrar toda la información sobre esta técnica en el artículo que te dejo en etiquetas y en la descripción.

La fecundación in vitro es un proceso mucho más complejo en comparación con la inseminación artificial. Además de la estimulación ovárica, es necesaria una intervención quirúrgica bajo anestesia para obtener los óvulos de la mujer y el cultivo posterior de los embriones generados en el laboratorio.

A grandes rasgos, la fecundación in vitro consiste en obtener los óvulos y espermatozoides, realizar la fecundación en el laboratorio y transferir los embriones obtenidos al útero de la futura madre. La ICSI es la técnica de fecundación in vitro más utilizada actualmente.

Consiste en introducir directamente el espermatozoide en el óvulo mediante micropipetas. Esta inserción la realiza el propio embriólogo y selecciona aquellos espermatozoides con mejores características. Esta técnica de reproducción asistida está indicada en casos de infertilidad masculina donde los parámetros seminales están más alterados respecto de la inseminación artificial.

Por ejemplo, oligospermia, que es la concentración espermática menor a quince millones por mililitro, o astenospermia, que es la movilidad de los espermatozoides reducida. También la teratospermia, con una morfología espermática normal inferior al cuatro por ciento, o la oligoastenoteratospermia, que es la combinación de las tres condiciones anteriores.

Otras condiciones incluyen la criptozoospermia, que es una concentración espermática menor a cien mil espermatozoides por mililitro, o incluso la azoospermia, que es la ausencia de espermatozoides en el eyaculado. Puesto que con la ICSI solo se necesita un espermatozoide para cada óvulo a fecundar, bastaría con encontrar unos pocos espermatozoides viables en la muestra seminal.

En caso de no encontrarse espermatozoides en el eyaculado, cabe la posibilidad de obtenerlos directamente del testículo, generalmente mediante biopsia testicular o aspiración de epidídimo. La ICSI también está indicada cuando empleamos muestras de semen valiosas.

Esto es, por ejemplo, de varones que han congelado su semen antes de una vasectomía o de un tratamiento de quimioterapia o radioterapia. Para completar la información sobre la ICSI, podrás leer más en profundidad en el artículo que te dejo en etiquetas y en la descripción.

Finalmente, si las opciones anteriores no fueran posibles o fallaran, la reproducción asistida también permite recurrir a realizar un tratamiento con semen de donante. Las técnicas que acabamos de comentar tienen precios diferentes. El tratamiento más sencillo es la inseminación artificial, cuyo precio ronda de los seiscientos a los mil euros.

La fecundación in vitro mediante ICSI tiene un coste más elevado, y su precio aproximado es de tres mil quinientos a cinco mil quinientos euros. En ambos casos, hay que tener en cuenta que la medicación para la estimulación ovárica y preparación del endometrio de la mujer no está incluida en este precio inicial.

Igualmente, el coste también se incrementará si es necesario recurrir a semen de donante.

No eres un porcentaje estadístico, eres un caso único.

Las tasas de éxito que publican las clínicas son medias. La tuya depende de tu edad, tu reserva ovárica, del tratamiento que elijas y de si hay endometriosis, SOP o factor masculino.

Calcula tu probabilidad real de embarazo en tu informe de fertilidad personalizado. Te lleva 2 minutos.

Puedes leer el artículo completo en: ¿Qué tratamientos existen ante la infertilidad masculina? ( 89).
 Silvia Azaña Gutiérrez
Silvia Azaña Gutiérrez
Embrióloga
Graduada en Biología Sanitaria por la Universidad de Alcalá y especializada en Genética Clínica por la misma universidad. Máster en Biotecnología de la Reproducción Humana Asistida por la Universidad de Valencia en colaboración con el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI).
Número de colegiada: 3435-CV
Embrióloga. Graduada en Biología Sanitaria por la Universidad de Alcalá y especializada en Genética Clínica por la misma universidad. Máster en Biotecnología de la Reproducción Humana Asistida por la Universidad de Valencia en colaboración con el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). Número de colegiada: 3435-CV.