¿Qué ventajas tiene el parto en el agua?

Por Andrea Rodrigo.
Última actualización: 07/11/2016

Se trata de un tipo de alumbramiento en el que la mujer da a luz con la mitad inferior de su cuerpo sumergida en agua caliente. Esto favorece la relajación y por tanto hace que el parto sea más fácil para muchas mujeres. Además, el paso del vientre materno al exterior es más gradual y por tanto menos traumático para el bebé, el cual quedará envuelto por el agua caliente durante sus primeros segundos de vida.

Es importante destacar que no todos los partos pueden darse bajo el agua, pues en algunas condiciones puede resultar contraindicado. Por tanto, es fundamental consultar siempre con el médico.

Para llevar a cabo este tipo de parto, es necesario que la dilatación uterina haya alcanzado los 3-5 cm. Si la mujer se mete en el agua demasiado pronto, las contracciones pueden ralentizarse. Sin embargo, cuando la dilatación ya es activa, el agua acorta su duración.

Se recomienda que la madre no esté más de dos horas dentro del agua, ya que esto podría relajarla demasiado y complicar la expulsión del feto.

Lectura recomendada: El parto: preparación, tipos y posibles complicaciones.

 Andrea  Rodrigo
Embrióloga
Licenciada en Biotecnología por la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) con Máster Universitario en Biotecnología de la Reproducción Humana Asistida, impartido por la Universidad de Valencia en colaboración con el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). Postgrado de Experto en Genética Médica.
Embrióloga. Licenciada en Biotecnología por la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) con Máster Universitario en Biotecnología de la Reproducción Humana Asistida, impartido por la Universidad de Valencia en colaboración con el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). Postgrado de Experto en Genética Médica.
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