Antes de profundizar en las ventajas del TCG, es importante entender a qué nos referimos cuando hablamos de esta prueba. Las siglas TCG corresponden a “Test de Compatibilidad Genética” en español, o CGT en inglés. También es conocido como Matching Genético. Se trata de un estudio genético que analiza el ADN de una persona para determinar si es portadora de alguna enfermedad hereditaria recesiva y, de esta manera, evaluar el riesgo de transmitirla a su descendencia.
Este análisis es fundamental porque estudios recientes indican que más del 80% de las personas somos portadoras de alguna mutación genética, muchas veces sin saberlo. Se estima que cada individuo puede ser portador de aproximadamente dos a cuatro mutaciones diferentes. Además, en parejas, existe un riesgo del 5% de que ambos miembros sean portadores del mismo gen mutado. Esto puede resultar en que su futuro hijo tenga una enfermedad genética sin que los padres sean conscientes de ese riesgo.
Realizar el TCG permite identificar estas mutaciones y, en consecuencia, reducir significativamente la probabilidad de que un bebé nazca con una enfermedad hereditaria. La prueba se realiza generalmente a partir de una muestra de sangre o saliva, y en la actualidad existen diferentes paneles de análisis en el mercado. Algunos evalúan más de 500 genes relacionados con más de 500 enfermedades, mientras que otros paneles más amplios analizan el exoma completo, que puede incluir más de 2,000 genes asociados a más de 200 enfermedades.
Es importante aclarar que ser portador de una mutación genética relacionada con una enfermedad hereditaria recesiva no significa que la persona esté enferma o que en algún momento desarrolle síntomas. La enfermedad solo se manifiesta si ambos miembros de una pareja, o en el caso de gametos donados (donantes y receptor), portan la misma mutación. Cuando esto sucede, el riesgo de que el bebé herede la enfermedad puede ser de un 25%.
Dentro de los tratamientos de reproducción asistida, existen técnicas que permiten analizar los embriones antes de transferirlos al útero, mediante un diagnóstico genético preimplantacional (DGP). Esto permite seleccionar aquellos embriones que no portan las mutaciones responsables de enfermedades hereditarias, aumentando las probabilidades de tener un bebé sano.
En el caso de tratamientos en los que se utilizan gametos donados, ya sean ovocitos o espermatozoides, realizar el TCG adquiere aún mayor relevancia. Esto ayuda a seleccionar donantes con perfiles genéticos compatibles, minimizando el riesgo de que el futuro bebé herede una enfermedad genética recesiva. La evaluación genética asegura que el donante no sea portador de la misma mutación que la persona que aporta el gameto, reduciendo así la probabilidad de transmisión de enfermedades hereditarias.
En resumen, el TCG es una herramienta valiosa en reproducción asistida, especialmente cuando se utilizan gametos donados, ya que permite una mejor selección genética y ayuda a garantizar la salud del futuro bebé, brindando mayor tranquilidad a las familias que desean formar una nueva vida.
