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¿Cómo influye el tipo de dieta o la obesidad en las diferentes técnicas de reproducción asistida?

Por Gemma Tendero Ozores (dietista y nutricionista).
Última actualización: 01/04/2026

En reproducción asistida, el tipo de dieta y el exceso de grasa corporal no actúan como “un plus” opcional: influyen en la fisiología hormonal, en la respuesta a la medicación, en la calidad de óvulos/espermatozoides y en el entorno donde debe implantarse el embrión. Y eso puede reflejarse con distinta intensidad en cada técnica.

Inducción de la ovulación (coitos programados) e inseminación artificial (IA)

Cuando hay obesidad, es más frecuente encontrar resistencia a la insulina, hiperinsulinemia e inflamación de bajo grado, un contexto que favorece alteraciones de la ovulación (especialmente en SOP) y puede hacer que el ovario responda peor o de forma menos predecible a los fármacos.

En la práctica, a menudo se necesitan dosis más altas, puede haber más cancelaciones por respuesta insuficiente o excesiva, y la probabilidad de embarazo puede ser menor si no se corrigen los factores metabólicos de base.

Imagen: Riesgos de la obesidad en los tratamientos de fertilidad

Fecundación in vitro (FIV) / ICSI

Aquí el impacto puede verse en varios puntos:

  • Estimulación ovárica: con obesidad alto suele requerirse más medicación y, en algunos casos, se obtiene menor número de ovocitos o una respuesta menos eficiente.
  • Punción ovárica y anestesia: puede aumentar la complejidad técnica y el riesgo anestésico, por lo que algunas clínicas ponen límites de IMC por seguridad, no por “capricho”.
  • Implantación y embarazo: el exceso de grasa se asocia a un endometrio más “inflamado” y a peor señalización metabólica; esto se ha relacionado con menores tasas de implantación y mayor riesgo de aborto, aunque la magnitud varía entre estudios y personas.

El papel de la dieta (más allá del peso)

No todo es la obesidad o el sobrepeso. Una dieta basada en patrón mediterráneo (verdura, fruta, legumbres, aceite de oliva, frutos secos, pescado, proteínas de calidad) y baja en ultraprocesados, azúcares y grasas trans favorece mejor control glucémico, menor estrés oxidativo y un mejor perfil inflamatorio, variables clave para ovulación, calidad ovocitaria, espermatogénesis y receptividad endometrial.

En hombres, además, el exceso de peso y una dieta pobre pueden afectar a la calidad seminal a través de hormonas, inflamación y estrés oxidativo.

Qué suele funcionar mejor en la práctica: priorizar mejoras sostenibles 8–12 semanas antes del tratamiento (dieta, movimiento, sueño, alcohol, tabaco), y si hay obesidad, buscar una pérdida de peso moderada (5–10%) cuando sea viable. Siempre individualizando: a veces conviene optimizar rápido sin retrasar la técnica si la edad o la reserva ovárica apremian.

No eres un porcentaje estadístico, eres un caso único.

Las tasas de éxito que publican las clínicas son medias. La tuya depende de tu edad, tu reserva ovárica, del tratamiento que elijas y de si hay endometriosis, SOP o factor masculino.

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 Gemma   Tendero Ozores
Gemma Tendero Ozores
Dietista y Nutricionista
Gemma Tendero es dietista-nutricionista y ha realizado múltiples formaciones en su rama de la nutrición. En el año 2010, Gemma comenzó a aprender acerca de fertilidad y salud hormonal femenina.
Número de colegiada: CV00180
Dietista y Nutricionista. Gemma Tendero es dietista-nutricionista y ha realizado múltiples formaciones en su rama de la nutrición. En el año 2010, Gemma comenzó a aprender acerca de fertilidad y salud hormonal femenina. Número de colegiada: CV00180.