Marta Barranquero, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos cuenta en este video si es posible que el embrión se caiga tras una transferencia al útero:
La respuesta corta y directa es: no. El embrión no se va a caer por ir al baño, estornudar, caminar o reírte, por ejemplo. Puedes estar tranquila.
Cuando se realiza la transferencia embrionaria, el gine introduce la cánula para depositar al embrión en el útero. El útero no es un espacio hueco y abierto. Sus paredes musculares y el endometrio están en contacto directo entre sí, formando lo que denominamos una cavidad virtual. Cuando se transfiere el embrión, este queda firmemente retenido.
Por este motivo, realizar reposo absoluto tras una transferencia embrionaria no mejora las probabilidades de implantación. Puedes retomar tu rutina diaria de forma relajada y mantener una actividad física suave (evitando deportes de impacto o grandes esfuerzos) sin ningún problema, salvo que tu médico te indique lo contrario. Si te gustaría conocer algunos consejos para la transferencia embrionaria o los días posteriores, puedes acceder a nuestra guía gratuita Fertilidad con Cabeza.
