Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos cuenta en este vídeo si son necesarias realmente las técnicas complementarias en un tratamiento de FIV:
Cuando inicias un tratamiento de fecundación in vitro (FIV), es muy habitual recibir un presupuesto al que se pueden añadir varias técnicas complementarias que pueden incorporarse al tratamiento. Ante esto, la duda siempre es la misma: ¿realmente las necesito para lograr el embarazo?
Lo primero que quiero decirte es que más técnicas no significa necesariamente más posibilidades de éxito. Una técnica complementaria debería plantearse cuando existe un motivo concreto para utilizarla en tu caso, y no simplemente porque esté disponible.
Algunas técnicas de laboratorio pueden tener una indicación determinada. Pero otras se han popularizado mucho y, aunque puedan parecer muy prometedoras, no tienen evidencia suficiente para demostrar que aumentan las probabilidades de tener un bebé en la mayoría de pacientes.
Por eso, si te ofrecen una técnica complementaria, pregunta siempre: ¿por qué me la recomendáis a mí? ¿Qué beneficio puede aportar en mi caso concreto? ¿Qué evidencia existe? ¿Y qué ocurre si no la hago?
También es importante conocer sus posibles riesgos y su coste. Porque algunas técnicas suponen un incremento importante del presupuesto y, si no existe una indicación clara, quizá sea más útil destinar ese dinero a otras opciones del tratamiento.
Y aquí hay algo que me parece fundamental: que una técnica sea complementaria no significa que sea mala o que nunca esté indicada. Algunas pueden tener sentido en determinadas situaciones o para objetivos concretos. Lo importante es saber para quién, para qué y con qué evidencia.
No tengas miedo de preguntar. Un buen equipo médico debería explicarte qué opciones existen, por qué te propone una determinada técnica y cuáles son sus beneficios y limitaciones. La decisión debe tomarse con información y de manera individualizada.
Porque en reproducción asistida, hacer más no siempre significa hacer mejor. Añadir técnicas sin una justificación médica clara no solo encarece innecesariamente el tratamiento, sino que puede generar falsas expectativas. Lo importante es hacer lo que realmente tenga sentido para ti.
