El Dr. Adolfo de Prados nos cuenta en este vídeo si una miomectomía puede mejorar las tasas de embarazo en pacientes con fallos de implantación:
Debemos entender que, para que se produzca un embarazo evolutivo, tiene que existir una comunicación perfecta entre el embrión y el útero. El útero está formado por varias capas; una de ellas es la capa muscular, y aquí es donde aparecen los famosos miomas.
Pero, ¿qué es un mioma? Un mioma es un tumor benigno, es decir, que no va a producir un cáncer que afecta esta capa muscular. Los miomas hay de diferentes tipos, y tanto su situación como su tamaño van a afectar al posible fallo de implantación o en la posible existencia de un aborto. Diferenciaremos tres grandes grupos.
El mioma subseroso es un mioma que está situado en la superficie exterior del útero. Estos miomas no afectan a la implantación y no afectan al desarrollo del embarazo. Sí que tenemos que ser conscientes que pueden crecer durante el embarazo y que pueden dar síntomas como estreñimiento o urgencia urinaria.
Los grandes problemas que tenemos en el momento del embarazo son los miomas intramurales y los miomas submucosos. Los miomas intramurales son los que están situados en el interior del músculo, y de estos va a depender su tamaño y lo cerca que esté de la cavidad la necesidad de extirparlos o la posible causa de un fallo de implantación. Si tenemos miomas que distorsionan cavidad o miomas muy grandes, nos vamos a encontrar que sí que pueden ser causa de fallo de implantación. ¿Por qué? Porque van a afectar a la posible invasión del embrión y también van a afectar a la contractilidad uterina. Por tanto, en estos miomas, cuando ya se han transferido embriones y se han descartado otras causas como causa de fallo de implantación, la recomendación es extirparlos quirúrgicamente.
Y luego está el tercer tipo de mioma, sería el mioma submucoso. Estos miomas son los que crecen en el interior de la cavidad y está indicado extirparlos siempre antes de hacer cualquier tipo de transferencia embrionaria. ¿Por qué? Porque van a ejercer dos efectos negativos: van a producir una alteración de la microbiota de la cavidad uterina, por lo tanto, van a generar un ambiente inflamatorio que va a impedir la implantación o va a producir un aborto; y, en segundo lugar, es una superficie con poca irrigación, que si el embrión implanta ahí, lo que nos vamos a encontrar es un aborto.
Tenemos que hacer un correcto diagnóstico del posible impacto antes de hacer cualquier tipo de transferencia para evitar que se produzcan estos fallos de implantación. Pero, a modo resumen: el mioma subseroso no es causa de fallo de implantación. El mioma submucoso sí que lo es y siempre hay que retirarlo. Y el mioma intramural va a depender de la historia clínica de la paciente, del tamaño y de la situación del mioma para determinar su necesidad de extirpar.
