La fecundación in vitro (FIV) con donación de semen es una técnica de reproducción asistida empleada para casos de esterilidad masculina grave o deseo de maternidad en mujeres solas y parejas de mujeres.
El proceso consiste en que la paciente se somete a una estimulación ovárica (mediante un tratamiento hormonal inyectado) para, posteriormente, poder obtener un mayor número de óvulos en la punción folicular, que es la intervención quirúrgica para extraer los óvulos. A continuación, el esperma de donante es descongelado (todas las muestras de semen de donante están congeladas durante un mínimo de 6 meses) y procesado.
Una vez obtenidos los óvulos de la paciente y los espermatozoides del donante escogido, se unen en el laboratorio, es decir, se realiza la fecundación. Esta podría llevarse a cabo de forma convencional o por ICSI, puesto que el semen es de buena calidad.
Luego, generalmente uno de los embriones generados es transferido al útero de la paciente tras varios días de desarrollo embrionario en el laboratorio, a la espera de que implante y comience así el embarazo. Aunque la ley en España permite la transferencia de un máximo de 3 embriones, esta práctica es muy poco habitual.