Aquellos niños que han estado expuestos al humo del tabaco durante el embarazo tienen un riesgo mayor de sufrir un trastorno relacionado con la hiperactividad conocido como Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).

Una nueva investigación se centra en la prevención del trastorno en vez de en su tratamiento. Tanya Froehlich, autora del estudio, defiende que el 35% de los casos de hiperactividad en niños se podrían reducir si se limitara la exposición del niño a los agentes tóxicos como el tabaco y el plomo.

Con esta tesis, realizada por la Universidad americana de Cincinnatti, queda clara la asociación entre el tabaco, plomo y TDAH y los efectos perjudiciales de estos tóxicos sobre los niños.

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