mariaca22
Hola Salud74:
Perdón por tardar en contestar, la clínica donde tuve tan mala experiencia es la más famosa a nivel nacional con sede en muchas provincias. Fuimos allí por el marketing. Si no digo el nombre es para que no piensen que soy un troll intentando hacer una campaña de desprestigio. Por privado te mando si quieres documentación acreditativa.
Mira mi opinión sobre la clínica cambió desde el primer día, aquello parecía muy standarizado, como si a todo el mundo le contaran lo mismo, no me gustó sobretodo que las consultas el médico pasara 20 minutos y el resto solo estuviera una enfermera.
El colmo fue cuando mi marido y yo pasamos a la sala de extracciones para que me sacaran sangre. Las paredes de aquella pequeña habitación, estaban alicatadas hasta el techo de fotos de niños. Un collage de caritas infantiles salpicadas con dibujos y notas de agradecimiento. En medio de aquel “horror vacui” no pude evitar pensar que aquello era manipulación emocional, no pasé más de 10 minutos allí dentro pero me dio para reflexionar.
¿Qué finalidad tenían aquellas fotos? ¿Cuántas fotos de niños había allí? Calculando por lo bajo serían unas 10.000. ¿Cuántas generaciones de sevillanos habían nacido gracias a esa clínica, si todas las fotos eran de niños diferentes? ¿Y si eran repetidos? ¿Cuántas fotos manda alguien a la clínica reproductiva cuando el tratamiento tiene éxito? Quizá una, para que vean lo guapo que es su retoño, pero dudo que mande fotos hasta que haga la comunión. Hasta el agradecimiento más profundo tiene sus límites temporales. ¿Sabrían los padres que la foto de su retoño estaba en aquella pared?
Sé que puede parecer una estupidez pero para mí aquello era una herramienta de marketing más y me sentí fatal.
Ahora estoy en la clínica Inebir de Sevilla, contenta con el trato profesional. Con decirte que el médico ya me ha visto 5 veces y me hicieron bastantes pruebas y ahora tengo un diagnostico para poder empezar el mejor tratamiento.
Josefa74, yo te recomiendo que si en la clínica que estás hay algo que no te cuadra, no dejes que te presionen. Al final es tu tiempo, tu salud y tu dinero y eres tú quien tiene la última palabra