Pau1234
Mi experiencia con la clínica Juana Crespo fue muy decepcionante. Durante el año y medio de tratamiento hubo numerosas situaciones que considero negligentes. Desde enfermería pautaron mal mi medicación, lo que hizo que pagara una prueba que finalmente no sirvió. Para explicar lo ocurrido a la médica tuve que pagar otra consulta.
En una visita, Juana Crespo me habló con desprecio y me humilló con comentarios sobre mi útero, diciendo que por fuera era muy guapa, pero que por dentro era «una zapatilla, seco y viejo».
Quería transferirme un solo embrión y me dijo que, si no eran dos, no me lo pondría, aunque ya había pagado. Le expliqué que, por mi edad y mi situación económica, no podía hacerme cargo de dos bebés. Me juzgó y me riñó. Salí llorando, apenas dos horas antes de mi transferencia embrionaria.
Mi sensación es que priorizan sus estadísticas de embarazo por encima de la salud, las circunstancias y el bienestar de las pacientes. Esperaba empatía y profesionalidad, pero mi experiencia fue todo lo contrario.