El tabaco afecta gravemente a la fertilidad y al embarazo

Última actualización: 05/10/2018

Dejando de fumar, mejorando nuestra alimentación y practicando actividad física con regularidad podemos remediar las graves consecuencias que muchos de ellos nos pueden producir. Sin embargo, los efectos beneficiosos de estas buenas costumbres pueden tardar en aparecer, retrasando con ello la consecución de nuestro objetivo, en este caso, ser padres.

Cuando una pareja acude a un centro de reproducción asistida y presenta algún problema derivado de un mal hábito en su estilo de vida, el médico debe aconsejar que se haga un cambio previo a la realización de cualquier tratamiento de fertilidad, ya que con ello los resultados reproductivos mejorarán y se evitarán riesgos innecesarios para la paciente y el futuro niño.

Algunas de las recomendaciones del estudio se centran en realizar un cambio previo de los hábitos con el fin de mejorar la concepción natural o bien antes de comenzar algún tratamiento. El médico deberá moralmente negarse a realizar cualquier tratamiento a cualquier paciente sin intención de cambio previo y con un consumo de alcohol por encima de lo normal, al igual que con una obesidad severa o mórbida.

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Por (embrióloga), (ginecólogo), (ginecólogo), (ginecólogo) y (embrióloga).
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