Hacia la séptima semana de gestación, el embrión debería ser visible dentro del saco gestacional, y es muy probable que se detecten también los latidos cardíacos.
Si esto no se logra observar, el ginecólogo puede considerar la posibilidad de un embarazo anembrionario, una condición en la que el saco gestacional está presente, pero el embrión no se desarrolla debido a que su crecimiento se detuvo en etapas muy tempranas.
Para obtener más información sobre este tema, te recomendamos visitar el siguiente artículo: ¿Qué es el embarazo anembrionado?
Puedes leer el artículo completo en: Semana 7 de embarazo: ¿cómo están el bebé y la madre? ( 551).

Marta Barranquero Gómez
Graduada en Bioquímica y Ciencias Biomédicas por la Universidad de Valencia (UV) y especializada en Reproducción Asistida por la Universidad de Alcalá de Henares (UAH) en colaboración con Ginefiv y en Genética Clínica por la Universidad de Alcalá de Henares (UAH).
Número de colegiada: 3316-CV