En casos de fallo recurrente de implantación (FRI), es importante ver a l@s pacient@s con una visión global e individualizada para detectar posibles causas de este suceso y adaptar los tratamientos que ofreceremos en cada caso. Los estudios más importantes y que con más frecuencia realizaremos en casos de FRI son:
- Evaluación anatómica: empezando con una ecografía de alta resolución para evaluar la cavidad uterina, ovarios y trompas de Falopio, la cual nos permite sospechar algunas anomalías que pueden interferir con el proceso implantatorio como son la presencia de malformaciones uterinas, miomas, pólipos o cicatrices en la cavidad endometrial, o la presencia de líquido en las trompas (hidrosalpinx). La sospecha de alguna de estas condiciones nos llevará a solicitar pruebas adicionales para confirmar su presencia y, en algunos casos, tratarla en el mismo acto, como son la realización de una histeroscopia para evaluar la cavidad uterina o la laparoscopia en caso de que sospechemos alteraciones en la trompa.
- Estudios genéticos, destacando el Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP o PGT), debido a que, en la mayoría de los casos, los fallos de implantación se deben a alteraciones cromosómicas en el embrión (es decir, alteraciones en su material genético) que impiden que éste implante y tenga un desarrollo correcto para dar lugar a una gestación. Con esta técnica, aseguramos que los embriones obtenidos son cromosómicamente normales, minimizando riesgos de que vuelva a ocurrir y reduciendo el time to pregnancy.

- Evaluación de la receptividad endometrial: en algunos casos, se recomienda la toma de una biopsia (dirigida por histeroscopia o a ciegas en consulta) para descartar signos de infecciones crónicas que no siempre son sintomáticas pero que pueden tener repercusión a la hora de buscar embarazo. Esta biopsia suele ir acompañada de la toma de un cultivo endometrial, o, de manera más específica, de un test del microbioma endometrial que nos informe del tipo de bacterias predominantes que conviven en la cavidad uterina. En caso de confirmarse, se realizaría tratamiento específico para cada caso.
- Evaluación inmunológica que nos explique si existe o no una buena comunicación entre endometrio materno y embrión. Esta evaluación puede constar de la valoración del perfil de células reguladoras uterinas, de la presencia de autoanticuerpos, perfil de citocinas y trombofilias, entre otras.
- Otras, como pueden ser el estudio extendido del factor masculino con pruebas como el test de fragmentación del ADN espermático, un estudio endocrinológico y nutricional completo, etc.
No todas estas pruebas están indicadas en todos los casos, y deben solicitarse de forma individualizada tras una valoración especializada.
Puedes leer el artículo completo en: Fallos repetidos de implantación embrionaria: causas y soluciones ( 355).
Puedes leer el artículo completo en: ¿Cómo mejorar las tasas de implantación en reproducción asistida? ( 86).

Dr. Julio Herrero
Al frente de la Unidad de Reproducción Asistida y Endocrinología Ginecológica del Hospital Vall d’Hebron, el Dr. Herrero combina su labor clínica con la docencia como Profesor Asociado en la Universitat Autònoma de Barcelona. Se doctoró en Medicina en la Universidad Justus Liebig de Giessen (Alemania).
Actualmente, el Dr. Herrero es director ejecutivo en CRA Barcelona donde promueve un enfoque global e innovador en los tratamientos de fertilidad.
Actualmente, el Dr. Herrero es director ejecutivo en CRA Barcelona donde promueve un enfoque global e innovador en los tratamientos de fertilidad.
Número de colegiado: 080835730