Recientemente se ha desarrollado una prueba genética para detectar si el bebé desarrollará intolerancia a ciertos alimentos. Con esta prueba se podrá detectar nada más nacer cualquier intolerancia como a la lactosa, gluten, fructosa, etc. que se pueden desarrollar en la niñez o en la edad adulta.

Esta prueba genética se realiza a partir de la sangre del cordón umbilical una vez nacido el bebé y detectará cualquier deficiencia en el metabolismo.

Gracias a esta prueba las madres podrán estar tranquilas con la alimentación de sus niños ya que conocerán de antemano cualquier alergia o intolerancia que puedan ocasionar ciertos alimentos y el niño no tendrá excusa para ingerirlos.

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