Intolerancia alimentaria y su prevención

Prevención de la intolerancia alimentaria: gracias a los nuevos avances en medicina cada vez se desarrollan más pruebas para detectar diferentes tipos de anomalías o sensibilidades presentes en el bebé que pueden afectar a su desarrollo en la niñez o en la edad adulta.

Un grupo de investigación español, Ivida, ha desarrollado recientemente una prueba genética que puede detectar si el bebé se verá afectado por intolerancia o sensibilidad a cierto tipo de alimentos.

Gracias a esta prueba se podrá detectar cualquier intolerancia y poner en marcha medidas preventivas para intentar evitar futuras alergias en el bebé.

Una de las intolerancias más conocidas es la intolerancia a la lactosa o al gluten. La intolerancia a la lactosa a veces se puede presentar en los bebés prematuros por falta de enzima lactasa y puede ocasionar en los primeros meses y en la edad adulta, diarreas, gases o cólicos intestinales.

Normalmente, las intolerancias alimentarias son causadas por una deficiencia en el metabolismo, donde existe una insuficiencia o ausencia de las enzimas encargadas de digerir aquellos alimentos que producen la intolerancia.

Se estima que el 10% de los niños desarrollan intolerancia en su infancia a muchos de los alimentos cotidianos de consumo diario como la leche o alimentos que contienen gluten o fructosa.

Esta nueva prueba genética se realiza a partir de la sangre del cordón umbilical del bebé una vez que ha nacido, es sencilla y tiene la ventaja de no suponer ninguna molestia ni para la madre ni para el bebé ya que se extrae del propio cordón.

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