Por Neus Ferrando (embrióloga).
Actualizado el 21/10/2010

La localización de bisfenol A en el plástico de los biberones ha provocado en algunos países toda una alarma social ya que, según afirman algunos estudios, es perjudicial para la salud.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

¿Qué es el bisfenol A?

El bisfenol A (BPA) es un producto químico que conlleva ciertos riesgos para la salud según varias investigaciones. Se trata de un compuesto artificial que se emplea en la fabricación de plásticos, muchos de ellos de uso común y en especial alimentario.

En el caso de los biberones que lo poseen, entra en acción cuando se calienta, ya que comienza a desprender partículas tóxicas que, a su vez, se mezclan con el alimento accediendo, por tanto, al sistema digestivo.

Si el biberón no se calienta no supone ningún tipo de problema. Por lo tanto, en los biberones la toxicidad se inicia, en mayor medida, en el momento de la esterilización que es cuando más caliente está.

Efectos negativos

Las alteraciones que produce este químico pueden afectar, según dichas investigaciones, a la obesidad, la diabetes, la fertilidad y además, puede resultar cancerígeno.

Existen algunos estudios que han analizado el bisfenol A. En España, por ejemplo, el Doctor Ángel Nadal, Director de la Unidad de Fisiología Celular y Nutrición del Instituto de Bioingeniería de la Universidad Miguel Hernández de Elche, ha realizado diversos experimentos en ratas y ratones y en los que ha ido relacionando este producto con una serie de problemas como pueden ser:

– La pubertad precoz.
– Perturbación del desarrollo de las hormonas.
– El incremento del número de células de grasa.
– Las alteraciones precancerosas en las células.
– Problemas de conducta.

Se deduce de estas tesis que son más seguros los biberones de cristal que los de plástico ya que se observa que en dosis muy bajas, en cantidades casi indetectables en los análisis, provoca anomalías en ratones, por ejemplo, en su desarrollo embrionario. El motivo es que se trata de un estrógeno artificial y por ello, interfiere en la acción del ciclo hormonal natural y como consecuencia, podría afectar a la reproducción y a la fertilidad.

Existe todo un debate mundial respecto a este tema entre gobiernos de distintos países e investigadores científicos. Mientras que unos aseguran que la cantidad de bisfenol A en los plásticos es tan pequeña que apenas puede considerarse, otros afirman que lo importante no es la cantidad sino su acumulación día tras día. Lo que sí es cierto es que es una cuestión controvertida ya que ha provocado en algunos estados la retirada de productos y ha generado cierta alarma social al relacionarlo directamente con el cáncer. En la actualidad, ya podemos encontrar en el mercado biberones libres de bisfenol A.

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Autores y colaboradores

 Neus Ferrando
Embrióloga
Licenciada en Biología por la Universidad de Valencia (UV). Postgrado en Biotecnología de la Reproducción Humana Asistida por la Universidad Miguel Hernández de Elche (UHM) con experiencia como responsable de laboratorio de Embriología y Andrología en el Centro Médico Manzanera. Más sobre Neus Ferrando
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