La principal prueba para el diagnóstico de la criptorquidia es la palpación de la bolsa escrotal, la zona abdominal y el canal inguinal. Su finalidad es la búsqueda de los testículos no descendidos.
Si con la palpación no se localizan los testículos, entonces será necesario realizar una ecografía o incluso una resonancia magnética. En ocasiones, una determinación hormonal y un cariotipo también puede aportar información de la causa de la criptorquidia.
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Por Dr. Gustavo Daniel Carti (ginecólogo), Marta Barranquero Gómez (embrióloga), Dra. Paloma de la Fuente Vaquero (ginecóloga) y Rebeca Reus (embrióloga).
Última actualización: 05/06/2025