La criptorquidia: un transtorno testicular que causa esterilidad

Por (ginecóloga) y (embrióloga).
Actualizado el 25/09/2017

La criptorquidia o testículo no descendido es una anomalía congénita donde uno o ambos testículos no descienden correctamente y se quedan en la cavidad abdominal o el canal inguinal en lugar de llegar al escroto. Esta anomalía es frecuente en bebés prematuros y, en la mayoría de los casos, se trata de criptorquidia unilateral derecha. En adultos, puede tener como consecuencia alteraciones de la fertilidad.

¿Qué es la criptorquidia?

La criptorquidia es la ausencia de al menos uno de los dos testículos en el escroto debido a una alteración en el descenso de éstos durante el desarrollo fetal. Se trata de la malformación congénita más frecuente relativa a los genitales masculinos externos.

Distinguimos dos tipos:

Criptorquidia unilateral
únicamente uno de los dos testículos no desciende correctamente. Es la forma más común, ya que supone el 85% de los casos. Además, es más frecuente que sea el testículo derecho el afectado: aproximadamente el 70% de los casos unilaterales.
Criptorquidia bilateral
ninguno de los dos testículos desciende al escroto. Los casos de criptorquidia bilateral son menos comunes (15%).

Esta anomalía se encuentra con una frecuencia del 3 al 9% en los recién nacidos a término y aproximadamente en el 30% en los bebés prematuros. En la mayoría de los casos, el descenso del testículo tendrá lugar de forma espontánea antes de los 12 primeros meses de vida del bebé. De hecho, hasta en dos tercios de los casos descienden antes de los 4 meses. Únicamente el 0,8-2% de niños tienen criptorquidia después del primer año de vida.

Lo más habitual es que el testículo se encuentre a lo largo del trayecto que debería haber seguido para descender hasta el escroto, siendo la localización más habitual la inguinal (80% de los casos).

La criptorquidia es asintomática, es decir, no causa síntomas. Lo único que el paciente puede notar es la bolsa escrotal vacía.

Causas (etiología)

La criptorquidia o testículo oculto puede tener diferentes orígenes, muchos de ellos hereditarios. Entre sus causas, encontramos:

  • Una alteración anatómica, como una anomalía del gubernaculum testis (ligamento escrotal).
  • Un obstáculo mecánico encontrado durante la migración del testículo, como vasos o nervios espermáticos, o bien el canal inguinal muy estrecho.
  • Obstrucción del orificio del escroto.
  • Defecto o insuficiencia hormonal, ya que se necesitan gonadotropinas para el desarrollo normal del aparato genital: déficit de AMH, hCG, LH, FSH, testosterona, etc.
  • Falta de presión intraabdominal.
  • Causas genéticas o cromosómicas: síndrome de Klinefelter, síndrome de Prader-Willi, síndrome de Kallman, alteraciones en el cromosoma Y, etc.

Diagnóstico de la criptorquidia

El diagnóstico generalmente se hace por palpación de la bolsa escrotal y posteriormente de la zona abdominal y del canal inguinal en busca del o los testículos. Este examen físico se puede realizar en el momento de nacer o más tarde, en alguna revisión rutinaria del bebé.

En algunos casos, el testículo es difícil de localizar y hay que realizar alguna prueba complementaria como una ecografía abdominal. Si con esta prueba no se localizan, se pueden realizar las siguientes pruebas:

  • Ecografía o ultrasonido para visualizar los testículos situados en el trayecto inguino-escrotal.
  • Resonancia magnética (RM): es especialmente útil para localizar los testículos intraabdominales.

Si no se consiguen localizar los testículos mediante ninguna de estas pruebas habrá que recurrir a la cirugía, generalmente por laparoscopia. Normalmente, esta cirugía se realiza entre el primer y segundo año de vida del bebé, a no ser que se presente asociada una hernia y haya que intervenir antes.

En el caso de que se trate de una criptorquidia bilateral, también está indicado realizar determinaciones hormonales y analizar el cariotipo para hallar la causa de esta alteración.

Tratamiento mediante cirugía

Si el testículo no desciende de forma espontánea durante los 12 primeros meses de vida, habrá que recurrir al tratamiento para evitar lesiones futuras.

Existe un tratamiento médico con hormonas, como la beta-hCG y la testosterona, que estimulan el descenso. No obstante, esta estrategia está cayendo en desuso por sus efectos secundarios.

La cirugía, llamada orquiopexia, es el tratamiento de elección actualmente, ya que es el más efectivo. Se suele realizar antes de los 2 años de edad.

Existen diferentes estudios que abordan la relación de la cirugía con la fertilidad posterior y el riesgo de desarrollar algún tumor testicular. En ambos casos, aquellas cirugías que se realizaron a una edad más temprana, tuvieron mejor pronóstico.

Si se realiza la orquiopexia aproximadamente a los 18 meses de edad, influye positivamente tanto en la fertilidad, ya que hay mayor recuperación del volumen testicular, como en un menor riesgo de padecer cáncer.

Consecuencias del testículo no descendido

Los principales riesgos y complicaciones derivados de la criptorquidia son:

  • Cáncer de testículo: las personas que han padecido criptorquidia tienen cuatro o cinco veces mayor riesgo de desarrollar un tumor testicular. Existen varias teorías para explicar esta relación. Algunas defienden que se debe a una alteración en el desarrollo testicular. Otras, lo relacionan con el aumento de temperatura.
  • Hernia inguinal: puede desarrollarse en el 65% de los casos.
  • Menor tamaño testicular: debido a esta anomalía, el testículo no crece de forma normal. Su crecimiento se ve retardado al no encontrarse en el interior del cuerpo.
  • Torsión testicular: estos niños están más predispuestos a que el cordón espermático sufra una torsión e interrumpa el riego de sangre al testículo.
  • Efectos psicológicos en el varón adulto.

Criptorquidia y fertilidad

Para que tenga lugar una correcta espermatogénesis (producción de espermatozoides), los testículos deben estar a una temperatura inferior que la temperatura corporal. Por eso, de manera fisiológica, están localizados en la bolsa escrotal a 33ºC.

Una temperatura mayor puede provocar la muerte de las células germinales o que no se realice correctamente la división celular. La consecuencia de ambas situaciones puede ser tener la fertilidad alterada.

El impacto que tiene esta alteración en la fertilidad del varón adulto depende de varios factores, como por ejemplo:

  • Localización previa del testículo: intraabdominal o en el canal inguinal.
  • Si se trata de criptorquidia uni- o bilateral.
  • Edad a la que se realiza la intervención quirúrgica.

Se ha comprobado que uno de los factores más influyentes es el momento de la orquiopexia: el retraso de la cirugía aumenta considerablemente el riesgo de que el paciente en la etapa adulta tenga la fertilidad alterada.

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Preguntas de los usuarios

¿La criptorquidia puede causar azoospermia?

Por Dra. Paloma de la Fuente Vaquero (ginecóloga).

La criptorquidia es el descenso incompleto de uno o ambos testículos por el canal inguinal, esto hace que los testículos se encuentren sometidos a una mayor temperatura que la que existe en la bolsa escrotal. Este aumento de temperatura condiciona negativamente la producción espermática.

¿La criptorquidia unilateral también afecta a la fertilidad?

Por Rebeca Reus (embrióloga).

Sí, aunque el efecto es menor que si se tiene criptorquidia bilateral. En los casos en que no se realiza intervención quirúrgica, el 51% de los pacientes con criptorquidia unilateral presentan alteraciones en los valores del seminograma (análisis del semen). Si se someten a la cirugía, este porcentaje disminuye aproximadamente hasta el 25%.

¿Es posible la prevención de la criptorquidia?

Por Rebeca Reus (embrióloga).

La criptorquidia no se puede prevenir, ya que es una alteración del desarrollo que ocurre antes del nacimiento. No obstante, sí que se pueden prevenir sus consecuencias mediante su tratamiento quirúrgico precoz: gracias a la cirugía en el primer año de vida, se puede disminuir el impacto negativo que tiene la criptorquidia en la fertilidad y el riesgo de sufrir cáncer testicular.

¿Qué tipos de criptorquidia existen?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

Diferenciamos diferentes tipos de criptorquidia en función de su origen y la posición anómala en la que se encuentre el testículo:

  • Testículos no descendidos congénitos
  • Testículo ausente o anorquia
  • Testículo ectópico
  • Testículos no descendidos adquiridos
  • Testículo en ascensor

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Lectura recomendada

Como hemos explicado, la criptorquidia puede afectar a la fertilidad masculina. Si deseas conocer otras causas de esterilidad masculina, te recomendamos que accedas al siguiente enlace: Principales tipos y causas de la esterilidad masculina.

La manera de evaluar el efecto de la criptorquidia en la fertilidad masculina es mediante un seminograma. En este artículo te explicamos en qué consiste: ¿Qué es un seminograma básico y cómo se hace paso a paso?

Hacemos un gran esfuerzo editorial. Compartiendo este artículo nos ayudas y motivas para seguir nuestro trabajo.

Bibliografía

Autores y colaboradores

Dra. Paloma de la Fuente Vaquero
Dra. Paloma de la Fuente Vaquero
Ginecóloga
Graduada en Medicina por la Universidad Complutense de Madrid, con el Máster en Reproducción Humana y Doctorado en Medicina y Cirugía por Universidad de Sevilla. Miembro de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) y la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), actualmente desempeña sus funciones como ginecóloga especialista en reproducción asistida en la clínica YES! Reproducción. Más sobre Dra. Paloma de la Fuente Vaquero
Número de colegiado: 4117294
 Rebeca Reus
Rebeca Reus
Embrióloga
Graduada en Biología Humana (Biomedicina) por la Universitat Pompeu Fabra (UPF), con Máster Oficial en Laboratorio de Análisis Clínicos por la UPF y Máster sobre la Base Teórica y Procedimientos de Laboratorio de Reproducción Asistida por la Universidad de Valencia (UV). Más sobre Rebeca Reus

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