Hola, tengo 27 años y una baja reserva ovárica y mi marido tiene 31. Hace tres años empezamos a buscar, pero al pasar los meses y los ciclos, decidimos al año hablar con nuestra ginecóloga del centro de salud y empezamos con toda esta rueda de pruebas. Tardaron casi un año en observar que mi marido tenía Oligozoospermia. Mientras que a mí me hicieron todo tipo de pruebas bastante invasivas y lo único que sacaban era que tenía una baja reserva ovárica. A principios de este mes empezamos el tratamiento hormonal como tal, después de que casi nos mandan a casa porque estaban de huelga médica cuando la doctora nos había dicho que acudiésemos esta semana por mi menstruación. El trato con la ginecóloga del Hospital Clínico de Valencia ha sido deplorable. Desde noviembre del año pasado nos tienen esperando para una incisión para mi pareja para extraer espermatozoides directamente de los testículos, la cual ha pasado en abril y nos informan que es que no se ponían de acuerdo Urología del Clínico y Ginecología FIV del Clínico. Dicha operación ha sido exitosa. Desde el minuto uno que empieza el tratamiento hormonal, tengo náuseas, vómitos, migrañas, mareos. Y ayer cuando acudimos a consulta para revisar cómo estaban mis folículos resulta que no he respondido al tratamiento, que solo he generado un óvulo y que me echan para atrás en la pública sin siquiera repetir tratamiento con otra medicación. Me quieren repetir la reserva ovárica para ver si bajo de su límite y pues básicamente me echan de la Seguridad Social en Comunidad Valenciana para FIV. Solo quiero llorar porque tener un hijo ahora mismo en una clínica privada significa unos 10.000€, que no tengo como persona joven que vive de alquiler, y un crédito que no nos van a conceder. No sé qué hacer, ni cómo abordar este tema.