Después de una transferencia embrionaria, hay que esperar de 12 a 15 días para realizar la prueba de embarazo y que su resultado sea fiable. Este periodo es conocido como betaespera.
Una vez que se abandona la clínica tras la transferencia no es necesario mantener reposo, siempre y cuando el especialista no te haya indicado lo contrario.
La recomendación es tener vida normal, sin grandes esfuerzos físicos, estar relajada y no obsesionarse con el resultado.
Puedes leer el artículo completo en: Recomendaciones para después de la FIV: ¿hay que hacer reposo? ( 93).
Por Andrea Rodrigo (embrióloga), Dr. Sergio Rogel Cayetano (ginecólogo) y Silvia Azaña Gutiérrez (embrióloga).
Última actualización: 05/02/2021