El síndrome antifosfolípido o SAF es una alteración autoinmune que provoca la aparición de trombos. Por ello, en mujeres embarazadas, es importante seguir un tratamiento médico para evitar complicaciones gestacionales.
Lo más habitual es optar por el uso de ácido acetilsalicílico y heparina. Además, es fundamental llevar un control multidisciplinar estricto a lo largo del embarazo.
Puedes leer el artículo completo en: ¿Qué es el síndrome antifosfolípido (SAF) y cómo afecta al embarazo? ( 155).
Por Dr. Gorka Barrenetxea Ziarrusta (ginecólogo), Dr. Julio Herrero (ginecólogo), Marta Barranquero Gómez (embrióloga) y Silvia Azaña Gutiérrez (embrióloga).
Última actualización: 15/06/2026