¿Qué es el síndrome antifosfolípido (SAF) y cómo afecta al embarazo?

Por (ginecólogo), (ginecólogo), (embrióloga) y (embrióloga).
Actualizado el 15/06/2026

El síndrome antifosfolípido, síndrome de anticuerpos antifosfolipídicos, síndrome de Hughes o SAF es una enfermedad autoinmune sistémica. El SAF se caracteriza por trombosis arteriales, venosas o de pequeño vaso. Además, este síndrome también se relaciona con abortos espontáneos, pérdidas fetales y nacimientos prematuros.

El SAF se asocia a la presencia de anticuerpos antifosfolípido (AAF). Estas moléculas alteran la función de los fosfolípidos y crean un estado procoagulante (que favorece la coagulación) y proinflamatorio, lo que aumenta el riesgo de trombosis.

En el siguiente vídeo, la embrióloga Silvia Azaña nos habla sobre el SAF y cómo puede afectar al embarazo. No obstante, luego puedes profundizar con más detalle leyendo el artículo.

¿En qué consiste el síndrome antifosfolipídico?

Se trata de una enfermedad autoinmune que se caracteriza por la aparición de coágulos sanguíneos arteriales o venosos. Además, el SAF está relacionado con abortos espontáneos recurrentes, pérdida fetal y parto prematuro.

El SAF es una enfermedad poco frecuente (40-50 casos / 100.000 habitantes). Pese a ello, la incidencia del SAF es más alta en mujeres jóvenes, diagnosticándose frecuentemente entre los 30-40 años.

Se puede distinguir entre síndrome antifosfolípido primario o síndrome antifosfolípido secundario si este está asociado a otra enfermedad, habitualmente a lupus eritematoso sistémico (LES). No obstante, el SAF puede estar asociado a otras enfermedades autoinmunes, a infecciones, a neoplasias, a algunos fármacos y a otras enfermedades.

Anticuerpos antifosfolípidos (AAF)

Los anticuerpos antifosfolípidos (AAF) tienen un papel importante en el desarrollo de este síndrome. Los AAF son anticuerpos que el sistema inmunitario produce de manera errónea, ya que van a afectar la función de los fosfolípidos. Esto creará un estado de hipercoagulación que hace que el riesgo de padecer trombosis sea mayor.

Los principales anticuerpos antifosfolípidos son:

  • Anticoagulante lúpico (AL).
  • Anticuerpos anticardiolipina.
  • Anticuerpos anti-β2glucoproteína I (Antiβ2GPI).

El motivo por el que se producen estos AAF no se conoce. Puede que un factor externo en una persona con predisposición genética sea la causa de su aparición.

Sintomatología

Hay ocasiones en las que no se presenta ninguna sintomatología a pesar de tener AAF. No obstante, la presencia de AAF predispone a un mayor riesgo de trombosis en ciertas situaciones como:

  • Periodo de reposo prolongado.
  • Embarazo.
  • Cirugías.
  • Hipertensión arterial y diabetes mellitus.
  • Obesidad.
  • Ingesta de anticonceptivos orales (estrógenos).
  • Tabaquismo.
  • Enfermedad autoinmune como el lupus eritematoso sistémico (LES).
  • Neoplasias.

Sin embargo, el SAF puede tener manifestaciones clínicas tan variadas como las mencionadas a continuación:

  • Trombosis venosas, arteriales o de pequeño vaso y recurrentes.
  • Aborto o pérdida fetal recurrente, nacimiento prematuro, preeclampsia, eclampsia y crecimiento fetal retardado.
  • Accidente cerebrovascular y ataque isquémico transitorio.
  • Deterioro cognitivo y otras manifestaciones neurológicas como migraña.
  • Trombocitopenia (baja cantidad de plaquetas).
  • Piel de aspecto marmolado o marmórea (livedo reticular).

Cabe destacar que los síntomas y la gravedad ante un coágulo sanguíneo dependerán del órgano afectado y de la extensión de la afectación.

Diagnóstico

El diagnóstico del SAF se suele hacer en pacientes que hayan tenido antecedentes trombóticos, abortos recurrentes, pérdidas fetales o partos prematuros sin otra explicación aparente. Esto constituye, a grandes rasgos, el criterio clínico para su diagnóstico.

Sin embargo, es necesario también el criterio de laboratorio para el diagnóstico de SAF definitivo. Este criterio se determina mediante un análisis de sangre para comprobar si hay alguno de los 3 AAF mencionados anteriormente.

En caso de resultado positivo para algún AAF, se debe repetir el análisis en un periodo de tiempo superior a 12 semanas para confirmar el resultado.

Tratamiento

En primer lugar, se deben evitar y tratar las situaciones que pueden aumentar el riesgo de trombosis.

Actualmente, el tratamiento del SAF está dirigido a disminuir el riesgo de formación de coágulos sanguíneos. En pacientes con AAF positivos, pero sin síntomas clínicos, se puede administrar un tratamiento puntual en situaciones que aumenten su riesgo de trombosis. En pacientes con un riesgo más elevado, el tratamiento puede ser de manera indefinida.

Ante manifestaciones clínicas del SAF, el tratamiento variará según el caso individual.

Tratamiento durante el embarazo

En el caso de una mujer embarazada, se debe controlar y evitar la aparición de trombosis maternas así como la pérdida de la gestación. No obstante, el especialista estudiará individualmente el tratamiento.

El ácido acetilsalicílico y la heparina son fármacos frecuentemente utilizados en el embarazo. El seguimiento de toda la gestación requiere un estricto control multidisciplinar por especialistas obstétricos, hematólogos y reumatólogos o internistas con experiencia en este tipo de patología.

Por otro lado, en la estimulación ovárica realizada en las técnicas de reproducción asistida se produce un incremento de los niveles de estrógenos. Debido a esto, el riesgo de trombosis puede estar incrementado respecto a la población general, sobre todo en pacientes propensas a desarrollar trombosis.

En estos casos se deberá administrar un tratamiento antitrombótico adecuado y se recomienda evitar el síndrome de hiperestimulación ovárica.

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Preguntas de los usuarios

¿Puedo quedarme embarazada con SAF?

El síndrome antifosfolípido (SAF) es una condición autoinmune en que la paciente presenta diferentes tipos de anticuerpos (generalmente, anticoagulante lúpico, anticardiolipina, y anti-β2-glicoproteína I). Existen diferentes tipos de perfiles de SAF en función del tipo de anticuerpos que presente la paciente, el origen de esos anticuerpos y el perfil inmunológico del mismo, entre otras, y es el conjunto de todo ello lo que determina el riesgo y la tasa de éxito de embarazo de cada paciente.

Es importante que si tienes SAF y buscas embarazo consultes en una unidad de inmunología especializada en fertilidad, ya que es esencial hacer una valoración individualizada de cada caso para determinar que perfil de SAF tienes y valorar si necesitas algún tratamiento para reducir tu riesgo de complicaciones a la hora de conseguirlo y también una vez hayas logrado la gestación debido al mayor riesgo de pérdida recurrente del embarazo, preeclampsia, restricción del crecimiento intrauterino, trombosis materna y muerte fetal, entre otras.

Imagen: Deseo de quedar embarazada con SAF

Con un diagnóstico adecuado y tratamiento (habitualmente con heparina y ácido acetilsalicílico en los casos indicados), muchas mujeres con SAF consiguen embarazos evolutivos y recién nacidos sanos.

¿Qué es el síndrome antifosfolípido?

El síndrome antifosfolipídico (SAP) es una entidad con rasgos clínicos y analíticos determinados e independientes de otras entidades autoinmunes. Se desconoce la etiopatogenia del cuadro. Esto quiere decir que no se sabe el mecanismo por el que los anticuerpos antifosfolipídicos provocan las pérdidas fetales. Sin embargo, parece que un fenómeno de coagulación (trombosis) puede estar en la base del problema.

En definitiva, las pacientes embarazadas afectadas de un SAP están en riesgo de sufrir abortos de repetición y perdidas fetales tardías recurrentes. Por tanto, es preceptivo que en estas pacientes se descarte este síndrome, determinando la posible presencia de APL o ACA.

Descartadas otras causas de abortos, y diagnosticado un cuadro de SAP el tratamiento se basará, fundamentalmente, en fármacos con efecto antiagregante (ácido acetil-salicílico) y/o anticoagulante (Heparina).

¿Por qué es importante la anticoagulación en el síndrome antifosfolípido (SAF)?

El tratamiento con anticoagulantes tiene gran importancia en el SAF, ya que estos pacientes tienen una situación de hipercoagulación que aumenta el riesgo de trombosis y de problemas obstétricos.

¿Qué significa que el SAF es una enfermedad autoinmune?

En una enfermedad autoinmune el sistema inmunitario del organismo produce anticuerpos que van a atacar al propio organismo. En el caso del SAF, estos anticuerpos alteran la función de los fosfolípidos creando una situación de hipercoagulación.

¿Qué es el síndrome antifosfolípido catastrófico?

Se trata de la forma más grave del SAF. Este tipo de SAF se caracteriza por múltiples trombosis de aparición repentina, que lleva a la afectación de varios órganos (de manera simultánea o en un breve lapso de tiempo). El fallo multiorgánico puede hacer que el SAF catastrófico sea mortal.

Lecturas recomendadas

Si deseas obtener más información sobre la infertilidad inmunológica, puedes visitar el siguiente enlace: Infertilidad inmunológica: tipos, causas y tratamientos

Si, por el contrario, estás interesado en saber más acerca del lupus eritematoso sistémico, te recomendamos leer este artículo: Lupus Eritematoso Sistémico (LES)

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Autores y colaboradores

Dr. Gorka Barrenetxea Ziarrusta
Dr. Gorka Barrenetxea Ziarrusta
Ginecólogo
Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Navarra. Doctorado en Medicina y Cirugía por la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea. Especialista en Ginecología y Obstetricia (MIR). Tiene más de 30 años de experiencia y ejerce como profesor titular de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea. Es también profesor en el Máster de Fertillidad Humana de la Universidad Complutense de Madrid. Vicepresidente de la SEF. Más sobre Dr. Gorka Barrenetxea Ziarrusta
Número de colegiado: 484806591

Dr.  Julio Herrero
Dr. Julio Herrero
Ginecólogo
Al frente de la Unidad de Reproducción Asistida y Endocrinología Ginecológica del Hospital Vall d’Hebron, el Dr. Herrero combina su labor clínica con la docencia como Profesor Asociado en la Universitat Autònoma de Barcelona. Se doctoró en Medicina en la Universidad Justus Liebig de Giessen (Alemania).

Actualmente, el Dr. Herrero es director ejecutivo en CRA Barcelona donde promueve un enfoque global e innovador en los tratamientos de fertilidad. Más sobre Dr. Julio Herrero

Número de colegiado: 080835730

 Marta Barranquero Gómez
Marta Barranquero Gómez
Embrióloga
Graduada en Bioquímica y Ciencias Biomédicas por la Universidad de Valencia (UV) y especializada en Reproducción Asistida por la Universidad de Alcalá de Henares (UAH) en colaboración con Ginefiv y en Genética Clínica por la Universidad de Alcalá de Henares (UAH). Más sobre Marta Barranquero Gómez
Número de colegiada: 3316-CV

 Silvia Azaña Gutiérrez
Silvia Azaña Gutiérrez
Embrióloga
Graduada en Biología Sanitaria por la Universidad de Alcalá y especializada en Genética Clínica por la misma universidad. Máster en Biotecnología de la Reproducción Humana Asistida por la Universidad de Valencia en colaboración con el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). Más sobre Silvia Azaña Gutiérrez
Número de colegiada: 3435-CV

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