OnaFIV Fertilidad y Ginecología responde a nuestros lectores
El Dr. José María Regalado, director médico de la clínica OnaFIV Fertilidad y Reproducción nos cuenta en este vídeo si antes de una transferencia embrionaria se realiza alguna prueba para comprobar que el útero está bien:
En general, se debería hacer una ecografía en la que valoramos la forma del endometrio, el grosor que tiene... Miramos también el folículo dominante y qué tamaño tiene. También hay pruebas hormonales que se deberían hacer, como la determinación de la progesterona, del estradiol, y a veces también alguna tiroidea, la TSH. También hay profesionales que quieren hacer antes de las transferencias una prueba de catéter para ver cuánto de fácil, difícil o cuál es el ángulo del catéter de transferencia.
Rebeca Fernández, embrióloga y directora del laboratorio de FIV de la clínica OnaFIV Fertilidad y Reproducción nos habla en este vídeo acerca de las células redondas detectadas en un seminograma:
Las células redondas en un semiograma pueden ser de dos tipos:
- Leucocitos, que nos pueden estar indicando una infección o inflamación.
- O células redondas que provienen de la espermatogénesis o formación de los espermatozoides, que son células germinales inmaduras.
Por ello, si hay una gran cantidad de células redondas en un seminograma, conviene hacer un estudio más detallado para observar el origen.
La legislación española establece que la donación de gametos y embriones es anónima, por lo que el acceso a la información detallada sobre el embrión está limitada.
Lo primero sería distinguir dos escenarios posibles: una paciente con hipertensión crónica conocida y bien controlada que se somete a una transferencia o un pico tensional previo a la transferencia.
Si hablamos de un pico tensional, sí sería conveniente poner tratamiento para normalizar las tensiones si están muy elevadas o, incluso, posponer la transferencia.
En cuanto al primer caso, es decir, la hipertensión crónica conocida es más frecuente. La hipertensión crónica es una enfermedad frecuente y asintomática que puede suponer un riesgo para el embarazo. A veces, se complica con lo que llamamos Estados hipertensivos del embarazo, como la preeclampsia. Por todo esto, sería muy importante ajustar las cifras tensionales de la paciente para disminuir el riesgo. Además, algunos de los fármacos más usados para la hipertensión no son adecuados para el embarazo: son los grupos de los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina o los ARA-II.
Desde este punto de vista, es fundamental una buena planificación preconcepcional. Debería cambiarse el tratamiento a alfa-metildopa o labetalol. Incluso podría estar indicada una derivación a otros especialistas: nefrología, medicina interna o cardiología para optimizar el control tensional o investigar otras causas.
En cuanto a la preparación endometrial, podría ser preferible, a ser posible, transferencia en ciclo natural, pues algunos estudios sugieren un menor riesgo de desarrollo de trastornos hipertensivos del embarazo. Puede valorarse hacer una transferencia con ácido acetilsalicílico a bajas dosis, que se utiliza para prevenir la preeclampsia.
Por último, la presencia de hipertensión crónica y algunos factores como la ovodonación, son tenidos en cuenta cuando se realiza el cálculo de riesgo de preeclampsia en el primer trimestre
El Dr. José María Regalado Pedrajas, director médico de la clínica OnaFIV Fertilidad y Reproducción nos cuenta en este vídeo si hay alguna diferencia en el protocolo de la FIV en el caso de pacientes con endometriosis:
Sabemos que los diferentes protocolos para las mujeres con endometriosis son igualmente eficaces e igualmente seguros. Por lo tanto, no habría que poner un protocolo específico en esos casos. Pero bueno, al final cada profesional puede proponer el protocolo que considere para una paciente con endometriosis.
Rebeca Fernández, embrióloga y directora del laboratorio de OnaFIV Fertilidad y Ginecología nos cuenta en este vídeo si la edad es un factor limitante para la concentración de espermatozoides:
Sí puede afectar, pero más lentamente que la mujer. Es cierto que aunque muchos parámetros seminales no se vean afectados con el avance de la edad del hombre, puede haber otras alteraciones como alteraciones genéticas que a partir de los 50 años se ven incrementadas.
Un REM ≥5 millones tras la capacitación se considera el límite para poder indicar la realización de una inseminación artificial conyugal (IAC).
En casos en los que el REM se encuentre por debajo de este valor, las probabilidades de embarazo descienden, por lo que en la mayoría de centros se recomienda por realizar un tratamiento por FIV o ICSI.
El Dr. José María Regalado, director médico de la clínica OnaFIV Fertilidad y Reproducción nos cuenta en este vídeo si el útero en T causa fallos de implantación embrionaria:
Sí. El útero en T, como la mayoría de las malformaciones congénitas uterinas, han demostrado que aumentan un poco la tasa de aborto, el fallo de implantación y, en general, producen cierta infertilidad.
Ahora bien, la buena noticia es que podemos corregirla sencillamente con una intervención que se llama histeroscopia.
Si atendemos a la evidencia actual, no se ha podido establecer de forma clara ningún protocolo que obtenga mejores resultados en calidad embrionaria. Ni en cuanto a la calidad morfológica, ni a la proporción de ellos que son euploides (con dotación cromosómica correcta). No existen, por el momento evidencia de superioridad ni en cuanto al tipo de fármaco, el número de días de tratamiento, sobre si es mejor combinarlos o no.
Se han propuesto esquemas de tratamientos con diferentes fármacos, normalmente, con la idea de obtener el mayor número de ovocitos, según características de la paciente, si bien, tampoco está claro que en esto unos sean mejores que otros.
Los determinantes más importantes del éxito de una estimulación dependen sobre todo del perfil de la paciente. Y, a menudo, se eligen según la experiencia del ginecólogo.
No, actualmente en España no existe ninguna legislación en la que exista una obligación legal de transferir embriones mosaicos. La decisión sobre la transferencia de embriones mosaicos debe basarse en criterios clínicos, asesoramiento genético, anamnesis de los pacientes, historial de ciclos anteriores y debe contar siempre con el consentimiento informado del paciente y un asesoramiento genético para valorar las posibles consecuencias que pueda haber.
Rebeca Fernández, embrióloga y directora del laboratorio de la clínica OnaFIV Fertilidad y Reproducción nos responde en este vídeo la calidad del embrión para su criopreservación:
No todos los embriones que se desarrollan dentro del laboratorio de FIV llegan con buena calidad para poder vitrificarlos.
Para poder vitrificar un embrión necesitamos que llegue a un estadio avanzado de desarrollo como es el estado de blastocisto y, además de llegar al estado de blastocisto, debe tener buena calidad.
Para valorar la calidad del blastocisto, debemos valorar la masa celular interna, que es lo que da lugar al bebé y debe ser compacta y redonda, y la parte del trofoectodermo, que dará lugar a la placenta, que debe contener una gran cantidad de células para poder lograr la implantación. De esta forma, podremos vitrificar embriones en blastocisto y con buena calidad y lograremos una tasas de supervivencia alrededor de 97%.
La ooforitis (inflamación de los ovarios), la salpingitis (inflamación de las trompas) y la endometritis (inflamación del interior del útero) se asocian con frecuencia como parte de la Enfermedad Inflamatoria Pélvica (EPI o EIP), que, en casos graves y agudos puede causar dolor, fiebre y peritonitis, por lo que no sería un momento prudente para buscar embarazo o transferir embriones.
Además, también existe una forma crónica de la enfermedad (a veces, cuando se supera la fase aguda; o, incluso, sin haber tenido síntomas previos) que complica la consecución de embarazo de muchas manera: bien porque la infección dificulta la receptividad endometrial o porque se obstruyen las trompas. También aumenta el riesgo de embarazo ectópico.
Por este motivo, es frecuente que se pauten antibióticos previamente a una transferencia de embriones cuando se sospecha infección en ovarios, trompas o endometrio.
El Dr. José María Regalado Pedrajas, director médico de la clínica OnaFIV Fertilidad y Reproducción nos cuenta en este vídeo si es posible tomar antibióticos tras una transferencia de embriones:
Sí, en general los antibióticos que son seguros para el primer trimestre del embarazo se pueden tomar después de la transferencia en lo que esperamos el resultado de la beta. Ahora bien, hay que saber que no hay que tomarlos siempre, salvo que estén indicados específicamente en cada paciente.
Aunque estadísticamente un blastocisto tardío puede presentar mayores probabilidades de implantación, la decisión debe basarse en la evaluación individual de cada paciente y embrión.
Rebeca Fernández, embrióloga y directora del laboratorio de OnaFIV Fertilidad y Ginecología nos cuenta en este vídeo si es recomendable transferir un embrión mosaico cuando no hay más embriones disponibles:
Sí, se podría valorar la transferencia. Un embrión mosaico es aquel que, después de un diagnóstico genético, tiene unas células alteradas y otras normales, de forma que, si solo nos queda un embrión mosaico, se podría valorar la transferencia siempre con un consejo genético y asumiendo que las probabilidades de implantación pueden ser un poquito menores.
El Dr. José María Regalado Pedrajas, director médico de la clínica OnaFIV Fertilidad y Reproducción nos cuenta en este vídeo cómo es el procedimiento para llevar a cabo una doble estimulación ovárica:
El DuoStim o estimulación dual es una técnica que nos permite hacer dos estimulaciones en un solo ciclo menstrual, de forma que empezamos con la medicación los primeros días de la regla (como es habitual en todos los ciclos) hasta que llegamos al día en que la paciente está lista, hacemos la punción y, en vez de esperar a que le llegue su siguiente regla, a los pocos días empezamos otra vez con los pinchazos y volvemos a hacer una punción.
Los síntomas después de una transferencia de embriones, ya sean en fresco o criopreservados, propios o provenientes de ovodonación, no son diferentes y, en cualquier caso, son muy leves y bien tolerados.
Los síntomas más frecuentes tras una transferencia embrionaria serían:
- Dolor pélvico, como cólicos de regla: se pueden deber a contracciones del útero como respuesta a la manipulación del cérvix o a la implantación.
- Sangrado vaginal escaso: a veces, desde el mismo momento de la transferencia, otras, en los días siguientes. Puede ser por la misma implantación. Debería ser menor al de una regla. Es muy importante no dejar de tomar la medicación pautada, al menos, hasta tener hecho la prueba de beta-HCG.
- Estreñimiento, pesadez, hinchazón o cansancio: son síntomas que se asocian a la toma de progesterona. A menudo, usamos la progesterona para los ciclos de transferencia, por lo que estos síntomas podrían aparecer y serían normales.
- Frecuencia urgencia miccional, por la manipulación de la zona. Hay que tener en cuenta que, normalmente, las transferencias se realizan con la vejiga llena.

Lo más importante: no sentir absolutamente nada es lo más normal. No se relaciona con el éxito de la transferencia. La mayoría de los síntomas que asociamos al principio del embarazo suelen aparecer semanas más tarde.
Rebeca Fernández, embrióloga y directora del laboratorio de OnaFIV Fertilidad y Ginecología nos cuenta en este vídeo cómo es el proceso del PICSI:
El PICSI es una técnica que imita el proceso natural de selección de los espermatozoides. Se trata de utilizar una placa con ácido hialurónico, que es una sustancia presente en el óvulo, de forma que se unirán los espermatozoides más maduros y con ellos realizaremos la fecundación en el ICSI. De esta forma, aumentamos las probabilidades de tener un embrión de mejor calidad.
No. La oligozoospermia y la azoospermia no están necesariamente vinculadas de forma progresiva. No obstante, siempre se debe realizar una valoración individualizada.
Rebeca Fernández embrióloga en IVF Donostia, nos cuenta en el siguiente vídeo si el hatching asistido aumenta el coste del tratamiento de FIV:
No. Es un criterio clínico del laboratorio en el cual cuando se cree necesario se realiza y ya está.
La embrióloga Rebeca Fernández de IVF Donostia nos cuenta en este vídeo ´si se recomienda la eclosión asistida en embriones criopreservados:
En embriones vitrificados está especialmente recomendado, ya que hay algunos estudios que demuestran que tras la vitrificación, la zona pelúcida se endurece un poquito. Por lo tanto, lo que ayudamos con el hatching es a facilitar a romper esa zona pelúcida que tenía el embrión.
Rebeca Fernández, embrióloga en IVF Donostia, nos cuenta en el siguiente vídeo en qué consiste el hatching asistido:
El hatching asistido es un proceso que se puede realizar en el laboratorio que consiste en realizar un pequeño agujerito en la zona pelúcida de lo que sería el embrión. Entonces al final lo que nos ayuda es que el embrión pueda salir un poquito de su zona pelúcida y facilitar la implantación del embrión en día 5.
Rebeca Fernández embrióloga en IVF Donostia , nos cuenta en el siguiente vídeo las ventajas que tiene realizar le hatching asistido a los embriones antes de la transferencia:
El mayor beneficio que aporta es facilitar la implantación, que el embrión pueda crecer sin que la fragmentación se lo impida.
Rebeca Fernández, embrióloga en IVF Donostia, nos cuenta en el siguiente vídeo las situaciones en las que se aconseja hacer hatching asistido a los embriones. Tal y como nos dice Rebeca:
Se recomienda especialmente en casos donde el embrión está especialmente fragmentado. Entonces lo que nos permite es que la fragmentación pueda salir del embrión y que pueda crecer de manera más favorable.
La embrióloga Rebeca Fernández de IVF Donostia nos cuenta en el siguiente vídeo el proceso para realizar el hatching asistido:
La eclosión asistida se realiza haciendo un pequeño agujerito en la zona pelúcida del embrión, la cual la tiene desde el día cero el ovocito. Se puede realizar mediante láser o tirodes. El láser es un pequeño agujerito y no se le daña nada al embrión.
Tal y como nos cuenta la embrióloga Rebeca Fernández:
El hatching asistido es un proceso que se puede realizar en el laboratorio que consiste en realizar un pequeño agujerito en la zona pelúcida de lo que sería el embrión. Al final a lo que nos ayuda es a que el embrión pueda salir un poquito de su zona pelúcida y facilitar la implantación del embrión en día 5.