Muy buenas, Escribo sobre todo con esperanza de que alguien que haya vivido una situación similar pueda darme algo de ánimo o arrojarme luz en este tema. Tras una estimulación ovárica en la que tuve bastantes folículos en crecimiento (pero menos de 20), me dispensaron para desencadenar la ovulación Ovitrelle. Ha sido mi segunda punción. En la primera se usó Decapeptyl. En aquella respondí mucho y tuve molestias después de la punción, pero la recuperación fue bastante rápida. En esta ocasión, al poco tiempo de la punción, mi abdomen comenzó a inflamarse más y más. Y cuando parecía que mi abdomen ya no podía estirarse más, seguían inflamándose. Llegué a no poder ingerir alimentos, bebida y casi ni aire. La presión me hacía sentir que iba a estallar mi abdomen. Me costaba moverme, respirar, apenas dormía y tenía que ser incorporada. Diagnóstico: síndrome de hiperestimulación moderado con acumulación de líquido libre con ovarios agrandados a 8 cm. Para mí: una pesadilla que jamás olvidaré. He oído a muchísimas personas decir a la ligera que hiperestimularon, cuando realmente lo que les ha ocurrido es que han estado en riesgo o que se les inflamó algo los ovarios. Pero no esto. Apenas he encontrado testimonios sobre ello, me gustaría saber si a alguien le ha ocurrido y cuánto tardó en recuperarse. Y si pudieron continuar con sus transferencias. En mi caso, aunque tengo embriones congelados, con lo cual debería sentir felicidad, solo siento temor. A que algo vuelva a salir mal, a que mi salud se resienta y a estar en peligro, me asusta haber dañado de forma permanente algo dentro de mí o que esto me pase factura. Y a que el embarazo pueda ser igual de perjudicial. Entiendo que esta vivencia, además del malestar físico, me ha causado un trauma que no sé si superaré.