Hola, me realizaron una estimulación ovárica para ICSI (tengo fallo ovárico y endometriosis), por lo que solo se recolectaron tres óvulos de los cuales se fecundaron dos y se desarrollaron. A las 72 horas me hicieron la transferencia de dos embriones, guardé tres días de reposo absoluto, tomé los medicamentos que me prescribieron (progesterona en gel y primogyn). Al séptimo día de la transferencia comencé a sentir náuseas al despertar, por la tarde comencé a vomitar de forma muy intensa, no retenía ni el suero oral, por lo que hablé con mi ginecólogo y me recetó un medicamento inyectado para el vómito, que se calmó; pero el siguiente día inició una diarrea muy fuerte, igual me recetaron medicamento pero no surtió efecto, estuve cinco días muy enferma, sin poder comer y con náuseas muy intensas, me realicé la beta pero fue negativa, a los doce días de la transferencia tuve un sangrado y mi ginecólogo me dijo que era la menstruación, que el medicamento no se absorbió por la diarrea y que no había embarazo. Sin embargo, tengo una duda: ¿la diarrea y vómito tan intensos pueden tener relación con el tratamiento de fertilidad? no presenté fiebre ni otro malestar, no comí nada fuera de los alimentos que consumo regularmente. Tengo esta duda porque estoy en proceso de decidir si vuelvo a intentar la ICSI o renuncio definitivamente. Esto me ha destrozado emocionalmente y mi médico no me aclara porque paso algo así, dice que fue mala suerte, pero yo nunca he tenido vómitos ni diarreas, al menos en los últimos 25 años. Gracias